12 de Diciembre del 2018

Si la estás pasando mal...

Por Betzabé Vancini / /

Tú, yo y el Ello...

Esta es una breve guía de primeros auxilios emocionales para todas las personas que en este momento la están pasando mal, ya sea por una enfermedad, una separación, un mal momento económico o porque las cosas no van tan bien como quisieran…

Primeros auxilios emocionales, deberían vender guías en el Oxxo y así tal vez, se salvarían muchos de caer en un gran bache depresivo después de un periodo prolongado de estrés. Lamentablemente, en México todavía estamos muy atrasados en cultura de salud mental. La gente sigue prefiriendo ir a hacerse una limpia que tomar una terapia o insisten en que la psicoterapia es igual que ir a tomar un café con una amiga. No obstante, hay personas que están muy conscientes de su situación emocional y que no pueden asistir a terapia por diversos motivos que van desde la salud hasta lo económico. Es por esto que decidí hacer esta pequeña guía de autocuidado emocional. Aquí la lista de primeros auxilios emocionales si estás pasando por un mal momento. POR FAVOR, úsese siempre y no sólo en caso de emergencia.

  • Reconoce tu malestar: negarlo no ayuda en nada y cuando nos guardamos las cosas tiene el mismo efecto que una olla a presión, eventualmente estalla. Así que reconoce para ti mismo/a tu estado emocional y procura no evadir el malestar con distracciones como alcohol, drogas, salidas, comidas, sexo, videojuegos, etc., esto sólo te hará sentir peor a la larga.
  • Llora si es necesario: busca un momento de privacidad y llora. No te frenes, no te culpes por llorar. Llorar está bien, es una forma de drenar el sentimiento y, contrario a lo que se piensa, nos ayuda a tomar fuerza para actuar.
  • Busca a tu círculo de apoyo: amigos, familia, gente que sabes que estará contigo en este mal momento y que lejos de juzgarte o querer orillarte a que soluciones todo de inmediato, te escuchará y te tenderá la mano. No te aísles. Creer que nadie tiene por qué pasar un “mal rato” contigo no te va ayudar en nada, al contrario.
  • Sé paciente: a veces quisiéramos sentirnos bien rápidamente o que las cosas se solucionen pronto pero eso no está en nuestras manos a veces, así que tómate todo con calma, recuerda que estar bien es un proceso que toma tiempo y que no puedes brincar de un paso a otro sino transitarlos uno a la vez.
  • No te victimices: sentir que todo está en tu contra, que nadie te entiende, o que nadie sufre como tú es una de las formas más efectivas de hacer peor cualquier malestar. Es una postura inmadura y egoísta, porque en primer lugar, seguramente hay muchos otros seres humanos que sufren y que pueden entender o compartir tu dolor. Para cambiar la perspectiva es esencial cambiar la idea de “esto que me está pasando” a “esto que está pasando”, es decir, las cosas pasan, no “te pasan a ti”. Si te victimizas vas a acabar rechazando o alejando a las personas que quieren estar contigo o apoyarte, pues si cada vez que te ofrecen ayuda o te dan una palabra de aliento, le encuentras peros a todo lo que te dicen o encuentras una nueva tragedia a la cual aferrarte, no habrá nada ni nadie que te haga sentir mejor y entonces todos acabarán cansándose. Muchas veces este es el objetivo de la persona que se victimiza: que todos se alejen para poder victimizarse aún más con el abandono.
  • Busca ayuda: si no puedes pagar una terapia o si no puedes salir de casa por motivos de salud, busca grupos de apoyo, talleres, cursos en línea, videos. Afortunadamente, el internet está lleno de contenidos muy interesantes sobre salud mental y de estrategias para aligerar cualquier padecimiento o situación desde una ruptura de pareja hasta problemas de ansiedad. Date la oportunidad de buscar materiales en línea o cursos gratuitos en tu ciudad.
  • Busca actividades que te construyan: lee un libro, empieza una maqueta, estudia un idioma, busca hacer un voluntariado, aprende algo nuevo, únete a un club deportivo o artístico. Cualquier cosa que te sume te hará sentir mejor. Evita estar viendo la televisión o series, estar en casa en soledad o recluido en tu recámara. A veces una caminata breve ayuda a despejar la mente.
  • Come bien: la alimentación tiene un papel fundamental en nuestro estado de ánimo y comer chatarra o muchos carbohidratos sólo te hará sentir triste y bajará tu energía. Busca una alimentación saludable que incluya todos los grupos alimenticios, que tenga abundantes frutas y verduras de todos los colores, no te quedes sin alimento por muchas horas y consume suficiente agua. La adecuada hidratación ayuda a nuestro cerebro a regular nuestro estado de ánimo.
  • Recuerda que mucho es cuestión de actitud: la vida es difícil y tiene sus momentos de mucha oscuridad, sin embargo, cada uno de nosotros es libre de elegir la actitud con la que va a afrontar la adversidad. En los temas de salud, por ejemplo, cualquier tratamiento es mucho más efectivo cuando el paciente tiene buena actitud y se encuentra positivo ante las circunstancias. Es decir, entre más te resistas a la experiencia, más difícil va a ser. El primer paso para una buena actitud es dejar de resistirte y aceptar que esas son tus circunstancias por ahora. Saca lo mejor de ti para enfrentar los problemas y descubrirás que tienes un montón de herramientas internas que no conocías.

Me gustaría cerrar esta columna con una frase de Viktor Frankl, uno de mis psicoterapeutas y autores favoritos: “Cuando ya no podemos cambiar una situación, lo único que nos queda es cambiarnos a nosotros mismos.” Inténtalo, puede salir muy bien.

Como siempre, estaré atenta a tus preguntas y comentarios vía Twitter. Me encuentras como @betzalcoatl.

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