15 de Diciembre del 2019

No te enamores de un antisocial

Por Betzabé Vancini / /

Tú, yo y el Ello...

Contrario a lo que la gente suele creer, la personalidad de tipo antisocial no es aquella que se aísla socialmente y no gusta de convivir. Son personas encantadoras que saben encajar muy bien en las situaciones sociales en las que les conviene o interesa estar y que incluso suelen ser tener un sentido del humor particularmente agradable. Sin embargo, las personas con trastorno antisocial de la personalidad esconden debajo de esa personalidad chispeante toda una carga de manipulación, crueldad, maltrato y muchas ganas de romper las reglas dentro y fuera de la pareja. 

El trastorno antisocial se presenta con mayor frecuencia en hombres que en mujeres, no obstante, en las últimas décadas se han diagnosticado muchas mujeres adultas con este tipo de personalidad. El antisocial se caracteriza por tener conductas de riesgo tales como beber alcohol, consumir sustancias, manejar a alta velocidad, realizar acciones criminales en menor o mayor escala y además, saber salirse con la suya la mayoría de las veces pese a estos actos. En las relaciones de pareja suelen ser manipuladores, verbalmente violentos, psicológicamente crueles y, quizá lo que más se note: suelen ser infieles. Las personas con trastorno antisocial no creen en la monogamia ni en las relaciones convencionales, es muy difícil que se enamoren y que se entreguen, casi siempre están midiendo los ‘riesgos’ de tener una sola pareja, suelen ser mentirosos y son tan buenos en la manipulación que acabarán convenciéndote de que lo mejor es tener una relación “abierta”. Claro, una relación abierta sin exclusividad en la que tú no puedes estar con nadie más pero él/ella, sí. 

La mayor satisfacción de un antisocial es romper las reglas, cualesquiera que sean y salirse con la suya, así que no es extraño conocer personas con este tipo de personalidad que están casados/as y llevan toda una lista de amantes al hilo y cuya mayor satisfacción es no haber sido descubiertos. Te doy una lista de razones para no enamorarte de un/a antisocial: 

No le importa salvaguardar su vida ni la de otros con tal de vivir experiencias y sensaciones intensas.

Tienen un código moral torcido que pondera antivalores sobre valores como la justicia: “De que lloren en tu casa a que lloren en la mía.”

Son sensuales, tienen mucho magnetismo pero su interés está siempre en la etapa de la conquista. Una vez que tienen lo que quieren simplemente desaparecen. 

No sienten remordimiento alguno por hacerte sentir mal o por haberte defraudado. 

Pueden hacerte sentir mal solo por el gusto de hacerlo. Sí, aunque suene muy extremo, son personas que disfrutan el sufrimiento de los demás. 

Si realiza alguna actividad ilegal es probable que acabe involucrándote o usándote como fachada.

Son infieles, aman las relaciones prohibidas y complicadas pues su ego se reafirma cuando pueden salir de ellas hábilmente o bien, no les importa si hay personas que salen lastimadas al enterarse. 

Mienten con toda desfachatez y son cínicos si son descubiertos. 

No se ajustan a ningún protocolo social si no les place. Un día pueden ser encantadores con tu familia y al otro, ser agresivos o desagradables. Es el tipo de persona que podría no llegar a su propia boda o que podría plantarte en un evento importante.

Les gusta el control y se divierten jugando con las emociones o condicionando las acciones de los demás. 

Nunca se enamoran en realidad, simplemente se obsesionan con las personas temporalmente. Esta obsesión se da en especial si la conexión sexual es buena o considera que el sexo con esa persona es muy gratificante. 

Creen que la vida es corta y que deben dedicarse a coleccionar experiencias. La idea de “para siempre” es demasiado agobiante por lo que huyen del compromiso.

Lo sé, suenan temibles, pero se camuflan con mucha facilidad. Este tipo de personalidad tiene éxito en los romances porque son una imagen muy vendida en Hollywood y en cualquier producto de ficción: es el chico malo -o chica mala- que hace las cosas a su modo y que te promete amor eterno. Ese que es un caos pero que por ti se va a reformar. Bueno, lamento arruinarte la fantasía, pero no se va a reformar jamás a menos que así lo quiera, y si lo hace, será por convicción propia y no por alguien más. 

Estos sensuales monstruos se hicieron así porque -en la mayoría de los casos- tuvieron una figura paterna o materna con este tipo de personalidad que les trató de manera hiriente para “hacerlos fuertes”. En muchas ocasiones, fueron víctimas de bullying o abuso físico dentro de su propia familia por lo que ‘crecen enojados’ con la autoridad y buscan a toda costa formas de burlarla y doblar las reglas. ¿Los puedes culpar? 

 En resumen, enamorarte de un/a antisocial será una experiencia intensa tanto para lo gratificante como para el dolor. La única manera de que puedan ser una pareja potencialmente sana es que tengan ya un proceso largo de terapia y sean conscientes del daño que puedan llegar a hacer y DECIDAN no hacerlo. De otra forma, vivirás la ‘romántica’ historia de Jim Morrison -The Doors- y su novia Pam, a quien ‘amaba tanto’ que le escribió canciones hermosas como Love Street pero después encerró en un closet al que le prendió fuego. En fin, no quisiera asustarte más, sino invitarte a observar la conducta de esa persona que te gusta y estar alerta a estos signos. 

Con esta columna, termina el serial sobre las peores parejas. Como siempre, estaré atenta a tus comentarios y preguntas vía Twitter. Me encuentras como @betzalcoatl 

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