19 de Agosto del 2019

No te enamores de una persona dependiente

Por Betzabé Vancini / /

Tú, yo y el Ello...

La semana pasada escribí un poco sobre el trastorno narcisista de la personalidad y por qué suelen ser una mala elección de pareja. En esta ocasión, hablamos de la cara opuesta de la moneda pues parecen personas nobles y siempre serviciales, sin embargo, como pareja causan mucho daño, principalmente porque hacen sentir culpables a todos los que no corresponden “equitativamente” a su amor.

El trastorno de la personalidad por dependencia se presenta de manera más frecuente en mujeres, sin embargo, es común encontrarlo también en hombres en una proporción ligeramente menor. Las personas con trastorno dependiente se caracterizan por ser excesivamente serviciales, tratar siempre de cumplir las expectativas de otros, tener dificultades para tomar decisiones sin el consejo de los demás. Suelen ser personas que necesitan que alguien más les oriente en la vida y que están dispuestas a sacrificar su libertad a cambio de compañía. Es común que, cuando terminan una relación, brinquen inmediatamente a otra para no sentirse solos.

¿Cómo son como pareja?

Suelen ser todo lo que pediste para estar con alguien: detallistas, ponen atención a fechas importantes, saben qué días tienes algo especial que hacer en la escuela o el trabajo, saben perfectamente lo que te gusta comer y siempre tienen las palabras adecuadas para hacerte saber lo importante que es tu presencia en su vida. Hasta aquí todo podría parecer perfecto y es que, en superficie, lo son. Personas amables con tu familia y amigos, que se ofrecen a llevar a tu hermana/o a sus actividades extraescolares, te acompañan al doctor y saben cómo apapacharte cuando estás triste. Sin embargo, detrás de esa dulzura inicial se esconde una faceta muy oscura. A continuación, te presento las razones para no enamorarte de una persona dependiente:

+ El exceso en la demostración de afecto y en los detalles te hará sentir siempre en desventaja. Sentirás que esa persona siempre da más en la relación.

+ Te volverá el centro de su mundo por lo que te hará responsable de su felicidad o de su desdicha. Es decir, pondrá siempre el control de sus emociones en tus manos haciéndote sentir comprometido/a a corresponderle para que se sienta bien.

+ Los favores que hacen nunca son gratuitos y siempre te los van a cobrar. Escucharás muchas veces cosas como “yo llevé a tu hermano a la fiesta de sus amigos y tú no puedes hacer esto por mí”. Cada atención que dan viene con su respetivo precio pues esperan “reciprocidad” aunque las atenciones que tienen contigo y los tuyos parezcan ser de corazón.

+ Son celosos/as de tu tiempo y se molestan cuando pasas tiempo con otras personas pues piensan que les desplazas y que no son tan importantes para ti como dices.

+ Al paso de los meses en la relación, construyen su vida alrededor de la tuya de tal manera que ya no tienen tiempo para sus actividades cotidianas, sus amigos, su familia sino que todo su horario semanal gira en torno a tus actividades. Esto afecta a la relación principalmente en dos sentidos: el primero es que su vida depende tanto de ti que cuando tú tengas otra cosa por hacer, se quedarán en el aburrimiento y la frustración por no tener un plan B o sus propias actividades; y en el segundo aspecto, es probable que se anexen a todas tus actividades por lo que eventualmente tampoco tendrás un momento libre de su presencia en tu día a día.

+ Como temen al abandono, cuando sienten que pierden a su pareja se hacen más presentes, inquisitivos y cariñosos. Incluso, suelen ceder en las discusiones o no expresar su desacuerdo con la finalidad de arreglar el problema rápidamente y hacer que te quedes a su lado.

+ Suelen sufrir mucho con las separaciones aunque sean temporales o a causa de viajes de trabajo o vacaciones, por lo que el tiempo que no estés en su vida estarán deprimidos/as y ociosos/as.

+ Si decides terminar, te hará sentir muy culpable por TODO lo que dio en la relación de tal manera que acabarás sintiéndote el villano/a por haberle dañado tanto.

+ Cuando la relación realmente termine, encontrará a una pareja a los pocos días de la ruptura pues no soporta la soledad y sentir el desamparo.

Pese a que suelen ser personas muy dulces y muy nobles, la relación con alguien dependiente tiene que estar siempre fundamentada en los límites. Conservar tu tiempo personal, el de tus actividades y destinar un tiempo determinado para estar en pareja en lugar de pegarse como muéganos todo el tiempo, pues de ser así, rápidamente perderán su espacio personal y su identidad. Si tuviera que hacer una metáfora de las personas con trastorno dependiente diría que se meten a tu vida como la humedad en las paredes, cuando menos te das cuenta lo han invadido todo. Es importante recordar que si la persona no está sana y no ha trabajado su dependencia en terapia, por mucho que te manifieste su amor, no es a ti a quien ama; lo que realmente ama es la compañía que le salva de la soledad.

Como siempre, estaré atenta a tus comentarios y preguntas vía Twitter. Me encuentras como @betzalcoatl.

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