11 de Diciembre del 2019

Manual para lidiar con gente grosera

Por Betzabé Vancini / /

Tú, yo y el Ello...

Hace algunas semanas fui a la boda de unos queridos amigos. Iba entusiasmada porque son dos personas que estimo mucho. Jamás me imaginé que en la fiesta me encontraría a una de las personas más groseras que haya conocido. Se trataba de una mujer más o menos de unos 37 años que iba acompañando a un amigo mío. La interacción fue más o menos así: desde que mi amigo y yo nos saludamos y comenzamos a platicar, ella hacía muecas y volteaba los ojos dejando ver su desagrado por mi presencia. Cabe mencionar que yo NUNCA había visto a esta mujer antes. En algún momento en medio de la breve charla que mi amigo y yo sosteníamos, esta mujer exclamó “¿No pueden cambiar de tema? Neta me dan hueva.” Me quedé un poco desconcertada pero no hice mucho caso a su exclamación y seguí en lo mío. Más tarde, ya iniciado el baile, esta mujer “accidentalmente” me golpeaba al bailar, me empujaba o se metía entre mi pareja de baile y yo dándome la espalda. El colmo fue cuando al momento de irme, fui a despedirme de los novios y ella interrumpió la despedida atravesándose y dándome un codazo en el pecho. Ahí sí que ya me sentía un poco cabreada, pero decidí no hacer nada e irme en paz. 

Varios días estuve pensando sobre la actitud de esta mujer y sobre las causas de su actitud hacia mí. Después recordé que hay algunas reglas de oro para lidiar con ese tipo de personas y que no afecten nuestra vida. Aquí les comparto algunas: 

0. No lo tomes personal: lo que sea que hagan, no es en contra tuya. Más bien es que esta es la actitud que tienen estas personas en la vida. No se trata de ti, se trata de cómo ellos ven el mundo. 

0. No te enganches: sí, es muy molesto ser objeto de agresiones o groserías, sin embargo, la mayoría de las veces, estas personas lo que buscan es que alguien se enganche en su agresividad para pelear. 

0. Sé amable: no, no estoy loca. Sucede que cuando alguien es agresivo, la respuesta que menos espera es la amabilidad y cuando la recibe tiene que bajarle “tres rayitas” a su enojo porque sino quedaría como un/a loco/a. Así que aquí aplicamos que entre más grosero/a sea alguien contigo, sonríele más y dulcifica tu tono de voz. 

0. Si es necesario, pon límites: si la persona ha interrumpido tu conversación o tu dialogo varias veces puedes pedirle amablemente que deje de interrumpir o cederle la palabra de manera evidente, “no, no, por favor sigue tú, cuéntanos más.” Esto le hará quedar en evidencia frente a los demás. 

0. Observa la conducta: siempre hay algo que aprender de por qué la gente se comporta como lo hace. Si observas con detenimiento tal vez puedas ver su inseguridad, su necesidad de recibir atención o validación. 

0. Activa la compasión: aunque no lo creas esa persona está haciendo lo mejor que puede con los recursos internos que tiene. Afortunadamente tú tienes otros valores y aprendizajes que evitan que te comportes de esa manera. 

En resumen: no caigas en la provocación de la agresión y solo evita exponerte a más groserías. Tómatelo con calma, porque como bien diría una canción: “Johnny, la gente está muy loca.” 

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