14 de Diciembre del 2018

Qué perro Biestro y sus gatos

Por E. Sarah Goza / /

Que Perra

Sí, lo recuerdo bien.

Aún tengo muy clara la imagen de Gabriel Biestro cuando andaba con su bolsita de mandado repartiendo trípticos y tocando casa por casa.

A pesar de que soy una perra Pug y el olfato no es lo mío, recuerdo el aroma de su sudor tan penetrante producto de las horas de largas caminatas con sus tenis Mike porque no le alcanzaba para unos Nike. Hasta el olor se le salía de los zapatos.

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Guauuuu, guauuuuuu, guauuuuuuuu.

Recuerdo que muchas veces mientras yo iba sacando la lengua desde mi Jeep rosa de Barbie, él sacaba la lengua pero porque moría de sed, hasta me daban ganas de darle agua como Jesús se la dio a Ben- Hur, pero ahora me da gusto no haberle dado nada capaz que se me subían las pulgas barbosistas.

Biestro pasó de ser un indefenso, inocente y hasta tierno cachorro a un ridículo e intransigente Pitbull pero muy corriente, es más debería de ir con el Encantador de perros para que le ayude en el difícil arte de educar a los perros, pues mucho daño está haciendo.

Guauuuuu, guauuuuu, guauuuuuuuuu.

Jamás en la vida y ni siquiera los morenovallistas que se pintan solos en el oscuro arte de la intolerancia y la intransigencia, ordenaron a los reporteros desalojar la Sala de Prensa del Congreso del Estado. Sí hubo intentos por cambiarla de lugar, pero ni Jorge Aguilar Chedraui se atrevió a echarse encima a la prensa que de por sí ya lo traía entre ceja y ceja.

Pero ayer la muchacha que le carga el portafolio y el disque activista social, que de social y de activo no tiene nada, Misraim Hernández, ordenaron a los reporteros que cubren el Congreso desalojar la susodicha sala de prensa argumentando que “no podían estar ahí”.

A chiiiiiiiii…… huahua la perra de mi vecina, y estos gatos quiénes se creen para ordenar tal cosa si ni dueños del Congreso son, el Poder Legislativo no tiene dueño, es del pueblo y para el pueblo y ahora resulta que en tres días este muchachito Biestro y sus gatimelódicos se sienten amos y señores.

Guauuuuu, guauuuuuu, guauuuuuuuuu.

Es lo malo de juntarse tanto con Barbosa, se pegan sus mañas y es lo malo de creer en cualquier persona, mientras que a le gente les vinieron a dar “gato por liebre” a mí ya no me engañan pero ni con una carnaza, vaya ni con una croqueta, ya me las sé de todas a todas y les recuerdo que para perra, perra y media.

Ay no, estos de Morena a pocos días de haber tomado protesta prometen ser peores que los morenovallistas y los marinistas o una mezcla de los dos. Al rato van a echar abajo todas las leyes de protección de animales.

¡Muy mal, qué pena me dan!

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