15 de Noviembre del 2019

Tres chicas de cuidado en la Cámara de Diputados

Por E. Sarah Goza / /

queperra ident

No saben cómo me encanta ir a las tomas de protesta de las nuevas legislaturas. Te codeas con la clase política, ves los vestidos y atuendos que están de moda, las mejor vestidas, las peor vestidas, los que van solo a dormirse, quiénes entran a los restaurantes de San Lázaro y con cargo al erario y solo pocas mascotas tenemos el honor de codearnos con las más altas esferas de la política mexicana.

Pero no se imaginan lo que vi el día que tomó protesta la nueva Legislatura federal. Pobre de mi Rafita Moreno Valle, tan frío, controlador y acartonado, ya no sabía dónde meterse ¿La razón? Tres chicas de cuidado llegaron a la Cámara de Diputados y como nunca habían pisado un lugar así terminaron por desesperarlo y avergonzarlo.

Guauuuuu, guauuuuuuuuu, guauuuuuuuuuuu.

Esta escena me recordó a unas cachorras no tan finas que no se saben comportar. En las fiestas se quieren llevar un tupper de croquetas a su casa, se orinan y defecan por todos lados, se roban las decoraciones de los Salones y hasta de pleito salen por corrientes. A mi amiga Chata una vez la revolcaron solo porque les dijo “nacas” y con toda razón, pues se metieron a la cocina y se acabaron las croquetas para 150 perros.

El caso es que estas chicas de cuidado exportadas de Puebla para San Lázaro me recordaron a esas muchachas de la especie canina. Se tomaban fotos en cada rincón del Salón de Plenos, en el pasillo, en la entrada de los baños que están a los costados del Salón de Plenos, con las plantas, en el restaurante, con los señores que venden artesanías y por supuesto con Moreno Valle.

Guauuuuu, guauuuuuuuu, guauuuuuuuuuuu.

Sin ofender porque luego dicen que en lugar de Pug parezco Dalmata... por perra y manchada, Verónica Sobrado, Nadia Navarro y Maiella Gómez parecían la encarnación de La india María, La mamá de los Polivoces, y MariMar. Llegaron en su autobús AU a la Tapo con su gallina Macha, sus cajas de huevo y su perro Pulgoso. Atravesaron la avenida Eduardo Molina toreando a los carros en lugar de usar el puente peatonal para llegar a San Lázaro que está del otro lado.

Ya en el recinto Legislativo vieron a su amo y señor, desde sus curules le sonreían, le mandaban señales de humo y hasta le hacían señas y se levantaban de sus asientos agitando las manos para llamar su atención, pero ya sabemos cómo es Moreno Valle, solo les hacía caras para que se comportaran y por chat les respondía: “No me avergüencen, compórtense”.

Guauuuuuu, guauuuuuuuuu, guauuuuuuuuuuuuuu.

“¡Rafa! ¡Rafa! ¡Rafa! Aquí estamos. Miranos somos diputadas y senadora como tú. Mira Rafa nos estamos tomando foto con los reporteros nacionales, Mira Rafa nos estamos tomando foto con don Porfirio. Rafa tómate una foto con nosotras”, estas muchachas no se cansaban de perseguir, acosar y hostigar a Moreno Valle como si se tratara de su papá, su maestro o guía de turistas, mientras él, él ya saben cual delicado que es, solo hacía muecas. Claudia Ruiz Massieu lo volteaba a ver y él solo hacía más muecas, Porfirio Muñoz Ledo le decía con la mirada que calmara a sus seguidoras y él solo hacía muecas, Josefina Vázquez Mota las barría y él solo se llevaba la mano a la frente y movía la cabeza de izquierda a derecha.

Así fue como el buen Moreno Valle pasó bochornos por culpa de las tres chicas de cuidado en San Lázaro.

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