17 de Octubre del 2018

Qué bitch mi amigo Lalo Covián

Por E. Sarah Goza / /

queperra ident

Mis queridos PugFans hay tres cosas con las que no podemos los perros. Estoy a punto de que me dé rabia entre la canícula, el pan de dulce que me dan para alimentarme y las tonterías por no llamarle de otra forma a las cosas que salen de la boca de algunos políticos como Lalo Covián.

Ayer iba caminando por las bonitas calles del centro de Puebla, ya saben muy coqueta yo, con mis sunglasses, mi mascada, mi bonito vestido veraniego y mi soda del Starbucks así me enseñaron mis papis a ser toda una inventada pero bien fina, hasta tengo que usar zapatitos para que el calors no me queme mis cojincitos de Pug que son tan delicados ni dañe mi hermosa piel, mi hermoso pelaje arena.

Guauuuuuuu, guauuuuuuu, guauuuuuuuuu.

De pronto en el puesto de Doña Mago —aquella legendaria vocera del Centro Histórico— la encontré. Una revista de esas que circulan por la capital poblana y en las que puedes encontrar cosas chistosas, cosas absurdas que resultan una joya para todos los que nos gusta leer cosas sin sentido así como la entrevista de Lalo Covián, ese tipo de situaciones las comparo como cuando por primera vez los perros se ven a un espejo.

No sé quién tiene más culpa en esa publicación, si el responsable de la publicación o el declarante de la publicación, el caso es que por lo que me han contado a los dos les ha llovido en redes sociales y cada vez están más quemados, tanto como el cabello de las muchachas que van a las estéticas baratas a pintarse el cabello.

Guauuuu, guauuuuuu, guauuuuuuu.

Pero ese Lalo Covián resultó ser todo un pillo. Muy serio, muy ameno, pero a la primera oportunidad le clavó el puñal a su nueva jefa política, aunque no me extraña pues lo mismo hizo en aquel lejano trienio de Luis Paredes cuando delató el amorío del alcalde panista y que casi le ocasiona el divorcio, además de que quedara tuerto y sin un dedito, porque la esposa le hizo manita de puerco.

Este “señorito” no es nada confiable, imaginen si le puede hacer eso a quien se debe, si puede morder la mano que le da de comer, qué se pueden esperar los mortales y los perros. Puras traiciones y vejaciones, yo les recomiendo que mejor se anden con cuidado y tengan mucho, mucho, pero mucho cuidado con lo que le platican, no vaya a ser que luego los traicione.

Guauuuuu, guauuuuuu, guauuuuuuu.

Para empezar este “muchachito” es todo menos un “muchachito” como se hizo pasar en la publicación, pues muy millennial, muy millenial, pero ya tiene 42 años y los millennial pues si acaso llegan a los 35 años y eso actualmente es un debate. Es como yo si me quisiera quitar la edad, en años humanos tengo 2, pero para mis años perrunos ya ando tirándole a los 20. Entonces no puedo decir que soy una cachorra aunque me vea como tal, gracias al ejercicio, la dieta y la vida saludable.

Luego dijo que el triunfo de mi querida Claudia Rivera y la posición de mi nueva favorita Memela

La perrhija de la próxima presidenta municipal de Puebla se debe a él y a toda la operación política-electoral que hizo para que ganaran. Es una lástima que mi amiga Memela sea una damita sino le arrancaría una pierna a puras mordidas por decir tantas tonterías. Ahora resulta que ni Claudia ni Memela tienen carisma, simpatía y le caen bien a todos.

Ahora resulta que Claudia Rivera todo se lo debe a Lalo Covián. Este “chavorruco” ha pecado de soberbio y como dicen, en el pecado llevará la penitencia pues aún no entra el Cabildo de Puebla y ya se dio una santa quemada, nadie confiará en él, nadie platicará con él y todos en el Ayuntamiento lo verán con reservas. Y con respecto a la publicación, prefiero decir Guauuu, guauuuu, guauuuuu.

ABSURDO

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