28 de Octubre del 2020

¿Por qué es importante seguir tus pasiones?

Por Fátima Salgado / /

con plena libertad

Las pasiones son eso que nos mueve, que nos hace despertarnos día a día, son el latir de nuestro corazón cada vez que algo nos emociona. Es un sentimiento que logra sacarnos de nuestra zona de confort, que nos anima e impulsa.

A lo largo de nuestra vida, vamos encontrando gustos e intereses, todos estos basados en experiencias y creencias que vamos desarrollando. Habría de mencionar entonces que las personas estamos en constante transformación, por ende nuestras pasiones también irán cambiando.

Ahora sí, la pregunta por la cual vinieron a este espacio, ¿Por qué es importante seguir nuestras pasiones?

Es simple; ¡porque a eso venimos a este mundo! A hacer lo que nos gusta, a divertirnos, a aprender, a experimentar, a disfrutar la vida y vivirla intensamente.

Sonará que soy una persona muy positiva y seguro uno que otro dirá que no me he dado cuenta de la realidad en la que vivimos, pero el hecho de seguir nuestras pasiones es tan simple como complejo. Para entrar más en sintonía les contaré una historia:

Hace cuatro años, cuando estaba a punto de salir de la prepa me encontraba muy estresada por mi entrada a la universidad. Yo creí que tenía que estudiar medicina porque mi familia así me lo había inculcado y de hecho así fue, entré a la universidad a estudiar dicha carrera. Los meses pasaban y me sentía con ánimo de levantarme, incluso sacaba buenas notas, sin embargo yo sentía una espinita que me decía “me falta algo”.

Eventualmente esa espinita se volvió más grande y cada vez me desesperaba más porque había inconformidad dentro de mí. Según me dijeron los médicos, “ese malestar se convirtió en ansiedad” y esta se convirtió en una constante de infelicidad en mi vida.

Tuve que parar un momento, dejar de escuchar a todo y a todos y empezar a ver por mí. Me hice preguntas tan básicas como ¿esto es lo que quiero?, ¿en verdad me gusta la medicina?, ¿en verdad me gusta esta universidad? Después de contestarme estas preguntas, me di cuenta que solo estaba cumpliendo con un requisito que tanto mi familia como la sociedad exigían.

No me pregunten cómo, pero tomé la decisión de salirme de la escuela y entrar a la que siempre había querido ingresar. Pero sobre todo, de estudiar lo que yo sabía (desde pequeña) que me gustaba. Y no, no fue tan fácil como lo pensaba, fue un largo camino hasta llegar a la universidad de mis sueños. Se vinieron meses llenos de aprendizaje y muchas caídas personales y familiares.

Pero para ese momento de mi vida, yo ya sabía lo que NO quería y también lo que SI quería tener.

Al momento de llegar a la universidad que tanto había soñado, las cosas simplemente se empezaron a dar solas. Descubrí el gran amor que le tengo a la escritura, a la radio, a la fotografía y a la comunicación; de repente ya había ganado un concurso de guionismo y dirigido mi primer cortometraje y ya tenía tres programas de radio en la estación de la universidad

Pero no, la historia tampoco acaba ahí, porque de mi contexto familiar también tengo mucho que contar, ¡Y es que jamás había estado mejor con ellos! Nos empezamos a comunicar y unirnos más, ya que al sentirme plena, tenía la disposición de hablar con ellos. Incluso volví a hacer ejercicio y retomé el amor por el voleibol.

Pero sobretodo empecé a ser una persona auténtica y libre. Y sí, todo eso simplemente siguiendo mis pasiones, haciendo lo que me gusta y escuchándome a mí. Porque, dicen por ahí que si estudias tal cosa, te morirás de hambre o que si no tienes hijos no te realizas como madre. Para ser más claros, dicen por ahí que si no sigues la línea que todos siguen, te perderás, no te aceptarán o no serás nadie.

Pues yo no estoy de acuerdo en seguir el camino que todos han seguido; más bien, creo que el hecho de empezar a hacer las cosas diferentes, hará que obtengamos resultados diferentes y en la medida en que estemos claros con nuestros objetivos, estos se irán cumpliendo.

¡Sigue tus pasiones!

No importa cuál sea, ya que hay pasiones que van desde disfrutar de la lluvia o un sándwich en el parque, hasta catar vinos, convertirse en padres, hacer negocios o viajar por el mundo. Si eso te hace feliz, ¿qué te detiene? Seguir tus pasiones es tu manera de aportar a este mundo.

Al final, en esta vida, todo es una elección. Hoy elige por ti y para ti y seguro descubrirás grandes regalos.

Y tú, ¿Sigues tus pasiones?

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