22 de Noviembre del 2019

Mis vacaciones me dejaron en la calle

Por Yonadab Cabrera / /

yonachinguen ident

¿Quiénes se han ilusionado tanto con unas vacaciones?

¿Quiénes han sido timados con el monto de sus vacaciones?

¿Quiénes se han quedado en la pobreza por culpa de unas vacaciones?

¿Quiénes han invertido todos los ahorros de su vida para irse a unas buenas vacaciones y ni así les alcanza el dinero?

Sí sus respuestas a las preguntas anteriores son un rotundo “SÍ”, únanse al club de las desgracias y la pobreza, de los corazones rotos y las desilusiones.

Ustedes no están para saberlo ni yo para contarlo, pero estaba tan ilusionado por unas merecidísimas vacaciones.

Por años ahorré mis centavitos para unas vacaciones, soñaba con salir del país, brincar el charco o al menos ir a Estados Unidos, pero ni porque me dediqué a juntar mis monedas de 10 pesos en botellas de coca cola, ni porque le pedía mi “domingo” a mi abuelita, logré juntar el dinero requerido.

Fui a varias agencias de viaje, consulté varias páginas de internet, quise pagar mis vacaciones por separado, ya saben: avión, hotel, barco, taxi, streeper, gigolo y nada que me daban las cuentas, todo salía carísimo.

Viaje a Perú 50 mil pesos.

Viaje a Cuba 40 mil pesos.

Viaje a Guatemala… ni lo intentes estamos en crisis humanitaria.

Viaje a Europa… ni en tus sueños.

De pronto, un halo de luz iluminó mi vida. Apareció en mi Whatsapp una promoción que se ajustaba a mis necesidades y condiciones económicas.

“¡Gran oportunidad!”

No la desaproveches.

Única en tu vida.

Gran crucero por el Caribe que incluye las Bahamas, las Islas Caimán, Cuba, Jamaica, Haití y todos los países que quieras por la módica cantidad de 15 mil pesos. Sí, 15 mil pesos no lo pienses más.

Por supuesto, no lo pensé más. De inmediato llamé por teléfono, corrí al banco a pagar y empezó la desgracia.

“Amigo comprador de vacaciones muy buenas tardes, hemos recibido su pago. Agradecemos su compromiso”, me escribieron amablemente los amigos del viaje.

Yo me sentía en las nubes, pero pronto cambiaría mi suerte y empezaba a ver como disminuían mis ahorros.

“Ahora ya solo le falta pagar 70 euros de las propinas de los meseros y lancheros”.

Por supuesto, hice muecas, me disguste pero dije “Ok, ya solo falta pagar eso y listo”.

“Dios lo bendiga buen hombre disciplinado, queremos comentarle que ya recibimos su anticipo de propinas, ahora debe depositar mil 500 euros para aval de servicios, por si gusta una bebida alcohólica, servicio de internet, telefonía, toallas limpias y mucama”.

Obviamente mi coraje fue en aumento y más cuando saqué la cuenta y descubrí a cuánto ascendían en pesos mexicanos esos mil 500 euros. Luego me cobraron gastos de navegación, gastos por mirar a los negritos, y cualquier cosa que se pudiera suscitar.

Sí, esos 15 mil pesos se convirtieron en 30 mil pesos y lo que se acumule como el avión, el camión, el itacate y todo lo que se les ocurre.

Moraleja: No hay nada mejor que irse de vacaciones en tu propio país.

¡Claro! Chinguen al guapo.

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