26 de Septiembre del 2018

AMLO el último caudillo...y los demás

Por Daniel Fajardo / /

Le confieso amigo lector que pese a tener la preferencia por un partido por el cual prácticamente he votado toda mi vida, en este momento le aseguro que sigo meditando mi voto, y que seguramente tomaré la decisión un par de días antes de este evento.

Espero esto ocurra en muchos mexicanos, José Antonio Meade atinadamente escribía en su cuenta de Twitter hace unos días, el voto se emite en segundos, la consecuencia dura 6 años (a lo que yo agregaría o más), creo uno de los muchos paradigmas que debemos terminar es la idea de votar por un mismo partido, al igual que un sistema democrático plantea la posibilidad de una alternancia en el poder, lo cual a mi me resulta lo más natural porque de otra manera eso se llama dictadura, nuestro voto ¿por qué no? También puede tener una alternancia si el proyecto que nuestro candidato nos presenta no nos convence.

Hoy los partidos, como recta final, le apuestan al voto duro el cual sin duda ya no representa los números con los que podías ganar una elección.

La vida política, la participación de los ciudadanos y la democracia han cambiado en nuestro país a golpes, el cambio llegó porque no hay otra opción, es falso que lo hayamos construido AMLO se construyó por la desidia de muchos y muchos ámbitos, el PRI desdibujado tras saber que la fórmula de sus 70 años en el poder no le funcionó en esta nueva oportunidad para gobernar y un PAN dividido y en crisis, son el reflejo de la necesidad de este cambio que nos llega de golpe y sin otra opción.

Les comparto amigos, aclaro sin aun tener definido mi voto, una lluvia de ideas de lo que reflexiono sobre los comicios que se realizarán en pocos días y de los nombres que aparecerán en la boleta.

AMLO, el último caudillo.

El concepto Andrés Manuel López Obrador sin duda proviene de una idea política antigua, un tanto mesiánica, en donde el político se muestra como aquel capaz de modificar un sistema y conducir a un pueblo hacia la prosperidad, ¿en verdad podemos seguir creyendo esto?

Desde un enfoque político, esto no es posible para nadie, al estar dividido un país en 3 poderes, desde un enfoque constitucional esto es inviable (salvo que los 3 poderes estén alineados como ocurrió en la época de dictadura del PRI lo cual ya es lejano)

Cuando la gente no participaba a través de las redes en la opinión pública, un mesías era viable, hoy no lo es.

El concepto AMLO se construyó (porque es una fórmula que sigue la misma línea desde hace más de 10 años) basada en esa idea que en caso de llegar al poder, sí, sería el último polítco con un discurso de este tipo porque ¿después de AMLO quién le sigue con tal fuerza?

Después de AMLO los mexicanos no van a comprar otro AMLO, tendrán que llegar nuevos políticos con nuevas ideas y otros estilos, para mi no sería tan malo que AMLO ganara porque nos daríamos cuenta que un mesías ya es atemporal, el discurso de “Yo soy el único que puede..” le funciona a AMLO por su campaña de más de 10 años pero ¿y después de él a quién se la creeemos?

Si AMLO gana por supuesto no le deseo que le vaya mal porque si eso le pasa nos va mal a todos, pero creo el mismo Andrés Manuel, se dará cuenta que un mesías no le da para gobernar a un país.

Anaya inspiración Maquiavélica que destruyó una oportunidad

La oportunidad del PRI para mantener la presidencia la perdió muy pronto, desde la mitad del sexenio había un desencanto record, generalmente la postura de la sociedad se daba en la recta final de un sexenio pero esta no fue la historia de EPN. Los panistas vieron en esto una oportunidad de oro y en lugar de hacer un frente en común las traiciones y la ambisión fueron la historia detrás de Ricardo Anaya quien se ha convertido solo en un eslogan, el único que le puede ganar a AMLO, fuera de eso no encuentro ningún argumento para votar por él, la campaña la centró en ese discurso, el único que le puede ganar, soberbia que poco a poco le fue dejando solo, hoy el PAN ya piensa en la reesstructuración interna y necesaria, en la última edición de la revista Proceso tocan algunos puntos interesantes sobre los procesos de este partido y una obligada reconstrucción siempre al concluir un periodo electoral.

La imagen pública de Anaya perdió más de la factura promedio que todo aspirante a la presidencia cobra al concluir un periodo de campaña, preocupa seriamente que temas sobre escándalos y división de su partido pesen más que las propuestas que proponen.

La idea de la campaña fue clara, atacar directamente a AMLO, sin medir los impactos eso no lo convirtió en opción, desde un inicio lo volvió en el número dos, corretear a un candidato todo el tiempo indirectamente te da ese sitio, pese al poder mediático de Anaya éste no logra presentarse con una imagen de credibilidad de líder, si no fue capaz de cerrar filas en su propio partido ¿lo podrá hacer con un país?

Meade y la losa del PRI

Muchos caímos en simpatía por Meade, a final de cuentas, es el que más experiencia tiene de los 3 candidatos, pero también sabemos que votar por Meade es abrirle la puerta a muchos políticos que no son Meade y que tiene valores muy opuestos a él. Al final la jugada del PRI fue osada, proponer a alguien que como tal no pertenece a este partido y que ha trabajado para varios partidos como funcionario, un último intento por salvar el eslogan del nuevo PRI que EPN acabó muy rápido, simplemente la fórmula no funcionó, Meade pesó más que el PRI, ganó simpatía por sus participaciones en el debate y por muchas cosas pero al final el PRI era una losa difícil de cargar, haciendo una analogía con muchos de los memes que se hicieron sobre Messi cargando a la selección argentina o siendo el único que sostenía al equipo, Meade es lo mismo.

Al final mi opinión es que a Meade le hubiera ido mejor si se hubiera postulado por el PAN.

Amigo lector como verá estas son reflexiones muy personales que hoy le comparto, mi voto aun no está decidido pero le invito si aun no lo ha hecho o tiene dudas, piense a detalle, infórmese, lea las propuestas y piense en la viabilidad de las mismas, haga muchos ejercicios como esta lluvia de ideas que hoy le comparto pero lo único que no se vale es llegar y al final votar como muchos dicen “por el menos peor”.

Comparte tu opinión conmigo en @danielfajardomx y www.danielfajardo.mx

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Juan Nájera

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