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Delincuencia

La delincuencia reina en el histórico barrio de Xonaca

- Foto: Héctor González

Instalación de cámaras de videovigilancia, mayor patrullamiento y alumbrado público  exigen vecinos del barrio de Xonaca, quienes afirmaron que el índice delictivo en esta zona ha ido en aumento, en donde imperan los robos a comercio, escuelas, asaltos a transeúnte y robo de autopartes.

Por Paulina Gómez / @elsoldepuebla1

/ Puebla, Puebla

En entrevista para El Sol de Puebla, los colonos, estudiantes y alumnos de una institución educativa que ha sido blanco de la delincuencia en al menos dos ocasiones, compartieron algunas de sus anécdotas y cómo a pesar de denunciar los hechos antes las autoridades o solicitar el apoyo de la policía, simplemente no ocurre nada más que el claro desinterés de los cuerpos policíacos así como de los organismos de justicia.

La hija de la dueña de una papelería, dijo que en una ocasión tres sujetos armados entraron a robar a su local, pero no conformes con ello también irrumpieron en su domicilio que se encuentra junto a dicho negocio. En esa ocasión los hampones se llevaron dinero en efectivo, joyas y otros objetos de valor.

El hecho fue denunciado ante el agente del Ministerio Público, sin embargo, al no ver respuesta alguna, las propietarias del lugar decidieron poner una reja metálica y así protegerse de los amantes de los delincuentes. Sin embargo, no es el único caso ya que farmacéuticas, consultorios médicos, tiendas, escuelas padecen de lo mismo.

Han robado una farmacia, un consultorio médico, una tienda, escuelas, una fábrica de hilos, incluso hay mucho asalto a transeúnte, a mí me robaron mi bolsa afuera de mi casa. Hay muchas vecindades habitadas por gente foránea que llega a instalarse y que no se ven muy confiables, incluso se presume que estos sujetos venden droga”, comentó una vecina bajo el anonimato.

Por su parte, una doctora comentó que varios de sus pacientes también han sido asaltados por la zona, pues les han robado sus bolsos o incluso si van en carro, al salir, los encuentran sin llantas, espejos o alguna autoparte, pero más allá de lo que pudieran llevarse, lo que le preocupa es la integridad de sus pacientes.

Atiendo a niños, gente con capacidades diferentes y los que estamos ahí, no podemos hacer mucho. En lo que va del año, al menos en cinco ocasiones me han dicho algunos pacientes del robo de autopartes que sus vehículos han sufrido”, relató una entrevistada.

Al esposo de otra mujer, el pasado 24 de febrero cerca de las 16 horas, le robaron su vehículo afuera de su casa y hasta ahora no se sabe nada del paradero de la unidad automovilística.

En tanto, un centro educativo que se ubica justo en la esquina de la avenida 20 Oriente y la calle 18 Norte del barrio de Xonaca, a decir de los docentes y estudiantes, ya en dos ocasiones ha sido blanco de la delincuencia. La primera vez ocurrió el pasado 9 de marzo, aproximadamente a las 4 de la tarde.

Aquel día, entre cinco y seis sujetos armados entraron al plantel, amagaron al personal, a los hijos de algunos docentes y también a estudiantes,  a todos les ordenaron que se tiraran al piso. Y sometidos los despojarlos de celulares, carteras, laptops, parte del inmobiliario entre otros objetos de valor para después huir. Bajo similar modus operandi, el 13 de agosto al filo de las 11 horas, un total de cinco hombres a bordo de un taxi, según testigos, llegaron de nueva cuenta a delinquir en la institución.

Pese a que a la entrada, después del primer robo, colocaron una reja, los hampones amenazaron a una docente con ir a secuestrar a su hija pues ya sabían dónde vivía, por lo que la mujer no tuvo mayor opción que abrir. De nueva cuenta el botín consistió en celulares y dinero en efectivo; aunque las víctimas pidieron la intervención de los elementos policíacos y de que el rastreador gps de uno de los celulares marcó como último destino el Mercado Morelos, nadie ha intervenido ni dado una solución al problema.

Ante tal problemática, los quejosos piden la instalación de cámaras de videovigilancia, mayor vigilancia por parte de la policía, y que los tiempos de respuesta de los uniformados se reduzca, es decir, que lleguen con prontitud ya que a decir de  los inconformes, han tenido que esperar hasta una hora para que la policía llegue a atender un auxilio.

Los colonos pusieron como ultimátum hasta el 15 de octubre, pues de no haber ayuda o solución por parte de las autoridades correspondientes, procederán a cerrar las calles para que sus quejas sean escuchadas.

El Sol de Puebla