Thursday, 24 de October de 2019

Nacional

En riesgo de una crisis alimentaria en Brasil, tras arribo de 400 mil venezolanos

- Foto: Especial

Los inmigrantes se han establecido en Boa Vista; la gobernadora ha decretado emergencia social debido a la creciente demanda de salud y seguridad

Por La Razón /

En Brasil se estima que unos 400 mil venezolanos se han movilizado a ese país para buscar mejores condiciones de vida, sin embargo, este fenómeno podría convertirse en un problema para la nación que no cuenta con los servicios y empleos suficientes para albergar a los venezolanos.

En Roraima, el estado rural del cual Boa Vista es la capital, el gobernador decretó en diciembre del 2016 “emergencia social” poniendo a los servicios locales en alerta ante las crecientes demandas de salud, seguridad y que están generando también tensiones y conflictos entre locales y foráneos.

Ni siquiera el gobierno de Venezuela sabe con certeza cuántos de sus 30 millones de habitantes han emigrado en los últimos años. Algunos sociólogos estiman que la cifra llega a los 2 millones, aunque el gobierno izquierdista del presidente Nicolás Maduro cuestiona esa cifra.

El puesto fronterizo, en Brasil que solamente cuenta con personal durante el día, permite que hasta 400 inmigrantes ingresen diariamente, según las autoridades. Para un estado que tiene la población más baja y la economía más pequeña de Brasil, la afluencia no es poca.

El gobierno de Brasil no está listo para lo que viene”, dijo Jesús López de Bobadilla, un sacerdote católico que dirige un centro de refugiados en la frontera en el que se sirve desayuno de frutas, café y pan a cientos de venezolanos.

A pesar de una larga historia de inmigración, Brasil ha tenido dificultades esta década para dar cabida a los solicitantes de asilo de naciones como Haití y Siria. Si bien el país más grande de América Latina ha otorgado asilo a más de 2 mil 700 sirios, los refugiados han recibido escaso apoyo del gobierno incluso en Sao Paulo, el estado más rico.

Un funcionario de alto rango del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, que pidió permanecer en el anonimato, dijo que el país no cerrará sus fronteras. Okoth-Obbo señaló que su agencia de la ONU y el gobierno federal están discutiendo formas de trasladar a los refugiados a ciudades más grandes.

Las escuelas de Boa Vista han admitido a aproximadamente mil niños venezolanos. El hospital local no tiene camas debido a la mayor demanda de atención.

La mayoría de los llegados a Boa Vista dijeron que no tienen la intención de regresar a Venezuela, a menos que las condiciones mejoren.

La Razón