Wednesday, 13 de November de 2019

Rehabilitación para Celosos/as

Por Betzabé Vancini / /

 

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Pasa en toda conversación casual, la pregunta obligada en una cita o cuando estás conociendo a alguien y hablando de amores o parejas: “¿Eres celoso/a?” y viene la típica respuesta “Lo normal.”

Les tengo una mala noticia: ser celoso no es normal. O es normal únicamente en cuanto podríamos hacer una estadística en la que la mayoría de la gente es celosa con su pareja. Eso no lo hace normal, lo hace común y no le quita el grado de padecimiento. Como el tabaquismo, por ejemplo.

Hay una teoría común sobre los celos que señala que tienen que ver con inseguridad personal y con baja autoestima, sin embargo, esta es sólo una de las causas que pueden propiciar que una persona sea celosa. A continuación te describo las cuatro causas principales para ver con cuál te identificas y puedas tener rehabilitación.

FALTA DE CONFIANZA EN UNO MISMO/A o baja autoestima: esto suele venir de una idea arraigada de forma profunda que nos dice “no soy suficiente”. Usualmente, esta idea de que no merecemos o de que no somos suficiente para algo o alguien, viene desde la infancia en la que no recibimos suficiente refuerzo o aprobación de nuestros papás y, posteriormente, lo “comprobamos” con parejas que nos tratan mal o que abonan a nuestra baja autoestima devaluándonos o haciéndonos sentir menos que ellos/as.

REHABILITACIÓN: Trabaja en tu autoestima. ERES SUFICIENTE, no hace falta que nadie te complete o que cambies cosas de ti para entonces merecer amor. Te mereces que alguien te quiera, te respete y por supuesto, te mereces las flores que te echan. Haz una balanza justa de tus virtudes y tus defectos. Si la idea persiste, consulte a su terapeuta de confianza.

FALTA DE CONFIANZA EN LA PAREJA:

Puede ser que sea únicamente paranoia y que siempre estés al acecho de tu pareja para ver qué hace, con quién habla, quién le escribe y que constantemente te hagas ideas o escenarios en las que tu pareja está con alguien más o alguien está tratando de seducirle. Si no tienes ninguna evidencia al respecto, esto es un padecimiento psicológicamente grave que se llama celopatía y que debe trabajarse en psicoterapia. La celopatía proviene de algunos rasgos de personalidad paranoides en las que la persona es absolutamente incapaz de confiar en nadie y siempre está sospechando que algo pasa. Vivir así es una tortura así que es buena idea acudir a terapia.

¿Y si ya tienes evidencias? Si en algún momento ya cachaste a tu pareja en algo -o ya incluso hubo alguna infidelidad que resolvieron y siguieron juntos- este tema se vuelve más complicado porque los celos no van a desaparecer. En este caso, los celos aparecen como una defensa ante la posibilidad de sentirse nuevamente traicionado/a y van a estar como un radar activo porque ya se corroboró en algún momento que hay razones para desconfiar. Vale la pena hacer una revisión muy a fondo de la relación y dictaminar si vale la pena continuar juntos. ¿Por qué? Porque está fatal estar en una relación sufriendo porque la persona con la que estás no es digna de confianza o porque ya te ha mentido en varias ocasiones. ¿Vale la pena estar con alguien a quien tienes que cuidarle los pasos porque al más mínimo descuido se va por otro lado? No lo creo.

En ambos casos, la rehabilitación tiene que ver con la capacidad de confiar en tu pareja y en sus palabras.

TE HAN SIDO INFIEL EN RELACIONES PASADAS:

Sí, sí, ya sabemos que fue horrible, que sufriste mucho y que la relación acabó muy mal pero ¿por qué tendría que pagar una persona nueva los platos rotos que dejó alguien más? Hay que tener mucho cuidado con las generalizaciones y no andar por la vida creyendo que todos los hombres o todas las mujeres son iguales porque no es así. Sería sumamente injusto que tu pareja tuviera siempre miedo de que te violentaras porque ANTES alguien más se violentó con él o ella, ¿verdad? Este tipo de experiencias previas suelen “justificar” en una mente inmadura el control o la desconfianza. Luego andan diciendo que “la mula no era arisca…” pues no, pero esos fueron otros tiempos y más vale tener fe en que habrá tiempos mejores, si no, no tendría sentido intentar tener otras relaciones de pareja.

REHABILITACIÓN: Sana tu pasado. Date cuenta que en aquel tiempo, esas personas tomaron malas decisiones que te hicieron daño, pero que eso no quiere decir que la persona con la que estás ahora lo va a hacer también. Tal vez también sea buen momento de revisar si no estás escogiendo exactamente al mismo patrón poco leal de personas que son capaces de lastimarte y traicionar tu confianza.

EL QUE LAS HACE NO LAS CONSIENTE:

En esta parte aplica perfecto que el león cree que todos son de su condición y entonces, como tú andas coqueteando crees que tu pareja también. En psicología decimos que los celos son proyectivos, es decir, que andas buscando cola que pisarle al otro porque tú tienes cola que te pisen. ¿Se va al baño con el celular y te entra la desesperación? ¿Anda muy sonriente y te imaginas que es porque alguien le anda subiendo el ego? Claro, lo percibes porque esos jueguitos tú ya te los sabes, y te los sabes porque los haces. Aquí no vale que juzgues a tu pareja por las cosas que tú has hecho o eres capaz de hacer. No proyectes en la persona con la que estás las tentaciones o debilidades que tú puedes llegar a tener, toma un poco de distancia y date cuenta de que tu pareja es otra persona distinta a ti, con su propio esquema de valores y deseos.

REHABILITACIÓN: En primera instancia, no andes de canijo/a, porque eso que tú tanto temes se lo estás haciendo a alguien más y no es justo. En segunda, frena esos juegos porque cuando se invierten los papeles entonces sí creemos en el karma, ¿verdad? Cada vez que vayas a reclamarle a tu pareja algo que te causa celos, primero piensa si no lo estás viendo así por lo que haces tú. La culpa proyectada se arregla saldando cuentas y siendo honesto, así que empieza por no tener nada que esconder.

En general, cuando se trata de celos hay que rehabilitarse todos los días. Primero, porque hay que entender que el otro no es de tu propiedad, no te pertenece. Elige estar contigo que es distinto. Además, eso de andar persiguiendo a la gente para que se quede contigo suele generar el efecto contrario. Muchísimas relaciones terminan por los celos de uno o de ambos porque éstos crean situaciones asfixiantes y muy poco sanas donde la pareja no puede ser quién es y estar en paz. La base de toda relación es la confianza y lo único que te queda al estar con alguien es confiar en que está contigo ejerciendo su libertad, es decir, ESTÁ CONTIGO PORQUE QUIERE, y lo único que hay que hacer ahí es recordarle que cuando ya no quiera, puede decirte y salir de tu vida en lugar de elegir hacerte daño echándose una cana al aire por aquí y por allá. 

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