Thursday, 21 de November de 2019

Hooooooola gobernadoooor

Por E. Sarah Goza / /

queperra ident

Desde el pasado martes no puedo dormir. Algo perturba mis sueños, siento bochornos y sudoraciones por las noches.

Bajo a tomarme litros y litros de agua, me quedo en mi casa de perrito que está en el jardín y no puedo con esto que siento.

Ahora comprendo la canción de Irán Castillo Alto como es, con los labios encendidos, cada día doy con él...

Pero más bien parece la canción de Ana Cirré Es casi el hombre perfecto, el que yo imaginé en mis sueños...

Guauuu, guauuuu, guauuuuuuuuuuu.

Qué pena con mi adorada Dinorah, pero es que cuando vi a Tony Gali sin camisa, mis pupilas de Pug se dilataron, la baba me escurrió como su fuera un Boxer o un Bulldog, y me puse más nerviosa que una Schnauzer o una Cocker y me sentí tan fértil como una Pastor Alemán.

Yo nunca salgo a pasear al CENCH (Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec), porque en esa zona asaltan y capaz que me quitan mi collar antipulgas Prada con diamantes incrustados. Además, los perritos que pasean por ahí no limpian sus popos y se pegan las pulgas.

¡Ay no, Dios me libre!

Guauuuu, guauuuuuu, guauuuuuu.

Pero mi mamá humana quiso darse un baño de pueblo y me forzó a salir a caminar al CENCH, disque para respirar aire fresco. Yo iba de malas, me jalaba, me quedaba tiesa, y mordía la correa en rebeldía por haber ido a ese lugar.

Mi mal humor estaba llevándome a actitudes que no son dignas de una damita, cuando de pronto lo vi. Ahí estaba con el tórax descubierto, pelo en pecho y un poquito lampiño el pezón derecho. De inmediato me enamoré, fue amor a primera vista.

Mis ojitos se pusieron como los de las caricaturas en forma de corazón, mi patita empezó a pegar en el piso como la patita de Tambor —el mejor amigo de Bambi— y no pude evitarlo, saqué la lengua, jadeé (aaaaaaggggg, aaaaaaag, aaaaaaaaaaaaaagggggg).

—Hoooooola gobernador (Léase en tono de los hermanos Warner)— y me abalancé sobre él. Todo un macho alfa, lomo plateado, pelo en pecho, que juega futbol, ríe, canta y no le tiene miedo a las vacunas.

Tony Gali andaba en el CENCH para conmemorar el Día Mundial de Lavado de Manos e iniciar la campaña de vacunación contra la influenza.

Sin titubeos, sin penas, ni miedos, se abrió la camisa como si se tratara de Superman, se descubrió el brazo derecho, dejó al descubierto su rico pelo en pecho y su pezón medio lampiño y sin miedo a nada, dejó que lo vacunaran. Es más ni alcohol le pusieron.

Mmmmmmm, mmmmmm, mmmmmmmmm (léase en tono de antojo).

Es todo un macho el gober.

Y desde entonces no puedo dormir, tengo sueños con él.