Friday, 14 de August de 2020

Más historias del Rey chiquito. Episodio II: corrupción en Cholula

Por Zeus Munive / /

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Es un verdadero escándalo de corrupción que hunde al PAN en San Andrés Cholula rumbo al 2018.  Lo peor es que en la esfera estatal de ese partido lo saben, pero no lo detienen.  A raíz de lo publicado en este espacio la semana pasada comenzó a llegar más información que compromete al alcalde Leoncio Paisano y a su delfín Edmundo Tlatehui Porcino, quien dejó Desarrollo Urbano para irse a Desarrollo Económico.

En el fondo de todo el escándalo es el nulo control en el desarrollo inmobiliario de esta zona. Licencias otorgadas sin ton ni son, permisos que se dan previo 10 por ciento anticipado de la obra a realizar y que no son permanentes pues por lo regular cobran más veces ya que son provisionales. 

A la vista saltan un sin número de fraccionamientos en etapa de gestación que no cuentan con la documentación legal aplicable para su desarrollo. 

Y todo operado por el candidato de Paisano para sucederlo en la alcaldía, Edmundo Tlatehui. 

Sí el mismo al que llaman “el hombre del portafolio gris”. 

Un empresario que pidió la gracia del anonimato relató a este reportero el modus operandi: 

“Primero vas al ayuntamiento a solicitar la licencia, llevas todos los requisitos para la construcción. Al final, tendrás que ver a Tlatehui quien llega con el famoso portafolio gris que es donde depositas el diez por ciento de lo que te están solicitando, a veces te piden hasta el 20”. 

El problema, relata la fuente consultada, es que la Comuna entrega dictámenes de prefactibilidad, haciendo creer a los desarrolladores que solo será una cuota acordada. 

Una vez que los empresarios inician la construcción, el ayuntamiento de San Andrés envía a los inspectores para que se notifique  que los documentos anteriormente entregados están por expirar. 

“Volvemos a integrar e ingresar los documentos complementarios para obtener licencias definitivas y la sorpresa que nos llevamos es que por instrucciones de Edmundo Tlatehui las áreas operativas detienen esos trámites y los inspectores nos clausuran las obras”.

De ahí en adelante inicia todo un calvario y una escalada de moches que no se le ve fin, hasta que aparece Edmundo Tlatehui cargando su portafolio gris y modificando el acuerdo económico inicial y elevando la suma que originalmente se había pactado.

“Esto nos mete en aprietos porque ya invertimos dinero e iniciamos la construcción del desarrollo inmobiliario. No podemos ya derrumbar porque nos sale caro. No podemos abandonar la obra porque perdemos, entonces, no nos queda otra más que dar un paso hacia atrás y pagar lo que nos pide Tlatehui, quien siempre nos hace saber que es orden de Paisano”.

Lo peor, nos comenta  el empresario, es que no se puede modificar la obra cuando ya está hecha. Y remata: “dense una vuelta y vean cuantas plazas comerciales están sin abrir, con sellos de clausura, cuántas viviendas no se pueden terminar por la ambición de estos funcionarios”. 

Paisano lo sabe y quiere mantener su negocio flotando los próximos años, por eso la necedad de imponer como su sucesor a Tlatehui. En el PAN estatal también lo saben pero por alguna extraña razón no han llamado a cuentas a su edil que pone en riesgo a su partido en el único lugar que no han perdido desde 1996. 

Próximamente más  historias de este rey chiquito.

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