Friday, 14 de August de 2020

Las elecciones y la feria de las tinieblas

Por Zeus Munive / /

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Martha Erika Alonso tiene muchos puntos a su favor, pero solo uno en contra: su marido. Recientemente descubrimos que en redes sociales se puede criticar a Rafael Moreno Valle y los panistas no dicen nada, pero si alguien llega a mencionar negativamente o cuestionar a la señora, los albiazules salen en su defensa.

Es un fenómeno interesante, pues la secretaria general del PAN, al parecer, no carga con los negativos que generó Moreno Valle mientras este fue mandatario. Ya saben ustedes: el tema del agua potable, su actitud autoritaria y su negación al diálogo, los PPS que dicen que no es deuda pública pero que se deben pagar, el niño muerto en Chalchihuapan, el huachicoleo de dos mandos de la fuerza pública estatal y el incremento de este delito en su administración, así como el terrible caso de Facundo Rosas, jefe y aliado de los mentados huachicoleros; la Ley Bala, los gastos onerosos en la rueda de la Fortuna y una larga lista.

Y decimos que es un fenómeno interesante porque hasta Margarita Zavala la ligamos a Felipe Calderón e inmediatamente recordamos los miles y miles de muertos por una  guerra contra el narcotráfico que no solucionó nada, solo produjo cadáveres por casi todo el país.

Hay que decir que incluso ella es la que se ha puesto los guantes de box. Recientemente en Twitter se dio un agarrón con el ex presidente del PAN estatal Juan Carlos Mondragón. Obvio, ante la carencia de talento de su líder: Jesús Giles y ante figuras bastante chatas como Pablo Rodríguez Regordosa, la secretaria general le entró a los trancazos y salió bien librada.

Se habla por cierto, de que en breve regresará a tierras camoteras, Ángel Alonso Díaz Caneja, quien servirá para entrar al debate contra quien cuestione al morenovallismo en la contienda que se avecina. Ustedes lo recordarán porque allá en los tiempos de Manuel Bartlett era conocido como el guerrillero urbano. Díaz Caneja no es muy suavecito que digamos.

Dicen los bien informados que la verdadera carrera por la sucesión en 2018 arrancará el 5 de junio próximo. Una vez que se sepa en definitiva quién ganó el proceso en el Estado de México.

Es casi un hecho que las diputaciones federales y locales, alcaldías, regidurías y quizá hasta los contendientes al Senado serán palomeados entre Rafael Moreno Valle, Martha Erika Alonso y Tony Gali Fayad. 

La gubernatura dependerá mucho de los escenarios nacionales y para esa posición solo se ven a dos por el PAN: Martha Erika y Luis Banck.

A la alcaldía de Puebla se han mencionado a tres: Jorge Aguilar Chedraui, quien hay que recordar fue señalado (al inicio de este año) por desviar recursos públicos y enriquecerse inexplicablemente. Mario Riestra Piña, quien su personalidad gris no le beneficia y en tercer lugar el actual auditor del estado, David Villanueva Lomelí.

No obstante, aparecen otros dos posibles nombres: Gerardo Islas Maldonado, actual secretario de Desarrollo Social y uno más a la lista, no se ha confirmado pero hay quien lo quiere ver en la boleta: Antonio Gali Jr. Este último no ha dicho si sí quiere o no quiere, pero es en serio, hay panistas que lo quieren ver contendiendo por la alcaldía poblana.

Existe también el tema de que Luis Banck contienda por la Presidencia Municipal, solo que existe el debate de si puede o no, debido a que él no contendió y entró como sustituto.

Existe un personaje que no hay que borrar todavía: Eduardo Rivera Pérez, quien en la parte mediática él salió triunfador pues se supo tirar al piso y patalear. Sus victimarios no ganaron esa batalla. 

No habría que borrarlo todavía.

Lo cierto es que esta elección que viene habrá chamba para todos, son tantos puestos que se van a votar que como dirían los políticos priistas: aleluya, aleluya que cada quien agarre la suya.

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