Friday, 20 de September de 2019

Soñar no cuesta Riestra

Por Selene Rios Andraca / /

Hace un par de noches desperté sobresaltada, sudando frío y a punto del desgarre de garganta hasta que me di cuenta que estaba en mi cuarto sana y salva, y no en una extraña ciudad donde una horda (?) de dragones, dinosaurios, pterodáctilos y dinoplatívolos (já) me perseguía enfurecida porque me escapé de un examen de matemáticas del que no sabía absolutamente nada.  

Cuando me di cuenta que todo estaba en orden, que no había extrañas criaturas ni que volaba en una tapadera de mayonesa Hellmanns, me relajé. La taquicardia pasó y la tranquilidad llegó. Segundos después regresaba a la misma ciudad, pero sin ríos de lava ni aves carnívoras, pero seguía sin terminar el maldito examen de matemáticas y no había salida ya o encontraba la respuesta correcta o me resignaba a reprobar oníricamente. No había salida, hasta que en el fondo del pizarrón escuché que Tony Gali cantaba “No soy el aire”, la niña Mota coreaba muy a gusto,mientras Mario Riestra intentaba ser el alcalde sustituto.

Esta vez me desperté a las carcajadas. No es posible que Tony Gali cante en mis sueños, ni que la Niña Mota ande muy colada haciéndole segunda al alcalde y mucho menos que Mario Riestra intente, incluso en sueños ajenos, ser el Presidente Municipal interino.

No por Dios, el chiste se cuenta solo.

Como todo al principio me reí desaforadamente hasta que mis nervios se empezaron a crispar. Miles de dudas me atormentaron:

¿Será un sueño premonitorio?
¿Una advertencia del duende de los sueños?  
¿Un mensaje del inconsciente?
¿Un deseo reprimido?

Una fuente bien informada —me encanta este lugar común tan socorrido por los columnistas— me ayudó a entender un par de cosas: que Tony Gali seguirá cantando en todas partes sin importar si es alcalde, candidato a gobernador, gobernador, candidato a alcalde, delegado del SAT o mi suegro. Eso no va a cambiar.

Punto dos: que Mario Riestra sueña con convertirse en el Alcalde Sustituto de Puebla, en el Alcalde interino, el Presidente Municipal Emergente. En el suplente de Tony Gali mientras se va a la campaña. Y no nomás en los sueños ajenos ¡también en los propios!

Plop.

En algún momento —quizá cuando Rafael Moreno Valle confirmó a su esposa como Secretaria de Educación Pública y a su hermano, Rodrigo Riestra como Secretario de Desarrollo Rural…— una idea brillante se enredó en los rizos rubios de Mario Riestra: ser el sustituto de Tony Gali.

Lo tiene todo.

Una esposa que gana más que él.
Un hermano más talentoso que él.
Una hermana diputada.
La capacidad del Arriestramiento político.
El estelar en “Me robé las macetas del Congreso”.
El título del CIDE.
La confianza de Tony Gali.

¿Qué más puede pedir?

Y digo yo, soñar no cuesta Riestra, el problema es que este cuate se tomó muy en serio aquella idea de nunca claudicar en nuestros anhelos y hacer hasta lo imposible por conseguirlos (ya saben, muy motivado con Gaby Vargas, Yordi Rosado, Og Mandino— y ahí vaa por sus sueños.

En su estrategia para lograr la silla que en su momento Tony Gali dejará vacía en el 2016, Mario Riestra inició con lo básico: abandonar la Secretaría General del Ayuntamiento para dedicarse de tiempo completo a ganar simpatías, adeptos y fotografías para su causa.

Lo primero que hizo fue comenzar a ir a todos los eventos del Ayuntamiento. Chiquitos, grandotes, medianos, flojos, insulsos, trascendentes, a todos. Que si los retos regionales, que si el día comercial de Italia, que si el aniversario de esto, que si las canchas de aquellos, que si las escrituras del mercado, que si las credenciales para no sé quiénes, que si las guarniciones de aquella colonia, que si el alumbrado de aquella otra, que si el 475. (Para mayores detalles de tiempo, hora y lugar, favor de ver la Galería de fotos)

Uf.

Para no salir mal acomodado en las fotos y para no fatigarse. El secretario General del Ayuntamiento manda a su ayudante a guardarle un asiento en la primera fila de todos y cada uno de los eventos —chiquitos, grandotes, medianos, flojos…— a veces hasta con dos o tres horas de antelación. No sea la de malas que le toque sentarse con la perrusqui o en segunda fila. Dicen que el pobre ayudante ni a hacer pipí puede ir o le ganan la silla y se arriesga a perder la chamba.

Una vez que tiene el asiento listo y el acto está por iniciar, Mario Riestra aparece para ejecutar su brillante plan “Inception”. Saluda de un lado y del otro. Sobre todo si Tony lo mira desde lejos. Ya saben para que el alcalde piense en su interior:



“Ay este muchacho Riestra es tan querido por todos, y tan cercano a la gente, tiene que ser mi Suplente”.

“Ay ese muchacho Riestra siempre tiene un asiento en primera fila, tiene que ser mi Suplente”.

“Ay ese muchacho Riestra no importa que tenga tanto trabajo en la Secretaría General, siempre está conmigo en todos los eventos por muy pinches que estén. Tiene que ser mi Suplente”.

Y así.

De alguna manera, Mario Riestra —sí el mismo de las macetas, de la concesión del agua, de los PPS´s— sueña con ser el alcalde interino.

¿No está de locos?

Digo y si ya estamos en este mundo de locos, pues yo también me propongo —decreto—ser la Alcaldesa Interina y a partir de mañana… este… yo, a partir de mañana… pues no sé, ya se me ocurrirá algo más brillante que ir a todos los eventos del Ayuntamiento, en ese caso, el chofer de Tony Gali lleva una muy-muy-muy-muy amplia ventaja para el 2016.

Pero bueno soñar no cuesta Riestra.

Yo un día de estos aprobaré mi examen de matemáticas, aunque sea en mis sueños.

Miau.

 

ANTERIORES