Sunday, 17 de November de 2019

¡Que ya se acabe el 2016! (Virgencita, cuídanos porfis)

Por Edmundo Velázquez / /

Cuando leí que el Horóscopo Chino marcaba el 2016 como “el año del mono de fuego” me morí de la risa.

Inmediatamente pensé en un montón de bromas y chascarrillos de doble sentido con eso del mono de fuego.

Pero, faltando hoy 19 días para acabar el año, le tengo tanto miedo a ese chango de fuego que me estoy escondiendo debajo de una piedra para que ya no pase nada.

Me cae. No hay a quien conozca que no haya tenido una pérdida irreparable, no hay quien no fue víctima de algún problema legal, no conozco a nadie que de las gracias por este año, uno muy complicado, incluso en materia de seguridad pública.

Este año Puebla llegó al primer sitio en materia del robo de hidrocarburo sobre estados como Tamaulipas o San Luis Potosí,  que históricamente han manejado  dicho mal como endémico.

Ayer se registró el feminicidio 81. Y por más que las autoridades digan que son solamente “homicidios” y otros tantos crean que el tipo penal del delito está perfecto en Puebla –disminuyendo estratégicamente las estadísticas– yo insisto en que la violencia contra las mujeres fue más palpable este año. La herida abierta del maltrato a la mujer se vuelve una llaga supurante cuando escuchas esos  casos donde nuestras autoridades y ministerios públicos no hacen nada por ellas.

Acaba el 2016 y se va otro año en el que se pierde la oportunidad de mejorar la condición de nuestros policías. Este año no se fueron en blanco y claro, hubo despidos de uniformados. Ni de broma alcanzamos los estándares que marca la Organización de Naciones Unidas en cuanto a número de policías por ciudadano.

Desconozco qué mafias se apostaron este año por presionar de tal manera a los poblanos. Y de verdad que prefiero ni encontrármelas ni saber de ellas. Quizá los desbalances y contrapesos que ocurren al final de un sexenio e inicio de otro provocaron que el estado se incendiara los últimos meses.

Puedo seguir haciendo la lista de lo que salió mal, lo que fue pésimo. Lo que nos dolió y nos caló hasta el fondo del corazón este 2016. Por ejemplo, la partida de la fundadora de Central, Selene Ríos.

Puedo seguir pensando en negativo y tirarme al suelo. Podemos hacerlo todos. Motivos sobran.

Y llámenme cursi. Pero si este 2016 fue el año en el que el miedo nos paralizó, el momento en que el miedo nos partió la madre y nos dejó en el suelo, entonces el 2017 deberá de ser el año en que nos levantemos después de la golpiza que nos acomodaron.

Debemos levantarnos. Escupir los restos de sangre que teníamos en la boca y seguir.  Respirar hondo y seguir. 

Así que hoy, día de la virgencita de Guadalupe y que medio Puebla y México están echando la flojera –a costillas de La Morenita– es buen momento para iniciar con el balance de fin de año. Y agradecer que sigamos aquí.

Es buen momento para comenzar a hacer la carta a Santa Claus, los propósitos de fin de año y también la cartita para los Reyes Magos.

Y pedir que el 2017 sea un año en el que sigamos juntos.

Y más fuertes que nunca.

Tres plazas tres para magistrados

Hablando de deseos de año nuevo.

El 6 de diciembre se jubiló la magistrada Margarita Palomino Ovando del Tribunal Superior de Justicia.

Palomino fue la profesora de generaciones completas en la Libre de Derecho. Decana de los magistrados al ser una de las togadas de mayor antigüedad. También fue promotora e iniciadora de los tribunales de lo administrativo en Puebla.

No soy muy afecto a los halagos –quienes me leen lo saben– pero de parte de la magistrada no tuve más que muy buen trato, unas charlas brutales con toda su experiencia y una sonrisa. Siempre ha sido así. Así que no me queda más que agradecer y presumir que ahora que su ciclo termina dentro del Poder Judicial deja un gran hueco.

Y también ese espacio provocará mucha grilla.

Con Margarita Palomino suman ya dos las plazas  disponibles para futuros magistrados. (La anterior fue dejada por Fernando Rosales Bretón por un tema de salud).

Y viene una tercera plaza libre.

La que dejará en próximos meses León Dumit Espinal, ex presidente del Tribunal Superior de Justicia.

Por supuesto, ya hay varios interesados.

A estas alturas del sexenio, ¿quién aprobará las nuevas tres plazas?

¿Rafa o Tony?

***

Aprovecho este espacio para adelantar que esta columna sale de vacaciones.  Volvemos a inicios de 2017.

Y vuelve re-cargada.

(Y recagada… espero)