Sunday, 17 de November de 2019

La crisis de fin de sexenio (O Fiscalía, pélame porfis...)

Por Edmundo Velázquez / /

Así como está la situación de robo y violencia en Puebla es muy raro quien no haya sido víctima de un asalto, o no haya escuchado que un conocido que sufrió algún tipo de ataque personal, sexual o atentado a su patrimonio.

La crisis de fin de sexenio no es que el INE le haya callado la boca al gobernador Rafael Moreno Valle para dejar de hacer promoción a su campaña.

La crisis de fin de sexenio es que los poblanos volteamos a ver por todos lados y hay  inseguridad en lo que percibimos.

Descuartizados en Cuapiaxtla; robos al transporte público en Puebla; balaceras y pelea de grupos por extracción de hidrocarburo en el Triángulo Rojo; asaltos bancarios a diario en la zona metropolitana; dos feminicidios en la semana pasada. En esa misma semana un caso de dos jovencitas mazatecas abusadas sexualmente tras el concierto de la estación de radio Exa.

¿Por qué Puebla tiene esta situación?

¿Quién no está haciendo su trabajo?

 ¿Alguien juega a poner el mal y el remedio?

O qué está pasando que esta plaza se está calentando

Esas son preguntas que, por ahora, no podemos responder.

Otra que me intriga más es:

¿Qué tengo que hacer para que la Fiscalía General del Estado haga algo?

En la mayoría de los casos que me ha tocado seguir por abuso o violencia en contra de mujeres,  el trauma de la denuncia es casi tan fuerte como el ataque original.

¿Qué tenemos que hacer para que la Fiscalía haga su trabajo? ¿Por qué no hay suficientes agentes del ministerio público al servicio?

A los medios de comunicación nos avisan casi a diario lo mismo: o no hay un agente del MP disponible –¡por horas!– en la regional de Tepeaca, o la gente pasó la noche en vela en la central de la Fiscalía, en la zona de Plaza Dorada, sin que fuera  atendida. ¿Morirse en fin de semana? Ni pensarlo, no es práctico. Peritos y agentes para el levantamiento entregarán tu cadáver en días, si es que el Servicio Médico Forense se da abasto.

Es más. Aunque hagas la chamba de las autoridades, la Fiscalía ni en sueños va a pelarte.

Desde el 25 octubre, un poblano, Manuel Verdugo, denunció al taxista que le robó alrededor de 13 mil pesos de productos en un negocio que estaba emprendiendo.

Abrió su auto tranquilamente frente a Plaza San Pedro mientras él comía algo.

Y Manuel pudo ver a lo lejos cómo el taxista/asaltante sacó toda la mercancía de su auto, marchándose  sin problemas en un auto tipo Tiida. El mismo sujeto ya fue exhibido en fotografías y videos compartidos a través de Twitter y Facebook , y se le ubica en su zona de acción en el norte de la ciudad. E incluso, recientemente, un usuario más de Twitter dio santo y seña del mismo taxi utilizado para abrir su automóvil.

Manuel Verdugo tiene una bitácora detallada de los días en que la Fiscalía General del Estado simplemente le hace dar vueltas a su caso.

El mexicano promedio diría: “Ya ríndete, jamás la Fiscalía te va a ayudar”.

La verdad es que Manuel Verdugo aún confía en sus autoridades y pide, ahora con fotografías y video del taxista en mano,  que la dependencia le haga caso.

¿Qué es peor?

¿La ola de violencia que percibimos o las autoridades que no hacen nada?

Esa es la verdadera crisis de fin de sexenio.

Servidores públicos a los que no les importamos.

Alguien está urgido por bajar la cortina.