Sunday, 25 de August de 2019

El J.J. se adueñará de Morena

Por Zeus Munive / /

José Juan Espinosa es uno de los políticos locales más perversos. No es que sea un buen político, no, para nada. Es perverso y punto.

Ha logrado lo que ha querido en estos últimos seis años. En la contienda del 2010, se alió  a Rafael Moreno Valle para derrocar a Mario Marín y consiguió la nominación de diputado local.  Posteriormente se peleó con la administración estatal y fue grabado extorsionando a la alcaldesa Dolores Parra.

Fue acusado, perseguido, evidenciado en varias publicaciones periodísticas, muchas con pruebas, otras no tanto, pero no le pasó absolutamente nada. Durante su enfrentamiento fue respaldado por varios medios que estaban, incluso, en contra del régimen morenovallista.

En ese momento, además, logró consolidarse como un cacique en el partido que militaba: Movimiento Ciudadano. Aunque no era el dirigente real, sí lo era de facto, pues su cercanía con Dante Delgado lo hacía tomar muchas decisiones internas en ese partidito.

José Juan además era señalado por su matrimonio con Nancy de la Sierra, en ese momento delegada de Prospera. Se le veía cercano al PRI y se le consideraba así por sus críticas acérrimas a Moreno Valle.

Pero la historia cambió en el 2013 buscó la candidatura a la alcaldía y Movimiento Ciudadano lo puso a disposición del gobernador poblano en esta alianza anti PRI que se supo armar desde Casa Puebla.

Una vez sentado en la Presidencia Municipal, José Juan regresó a criticar duramente a Moreno Valle. Fue de los alcaldes que se opusieron a la Ley Bala. En su momento se sentó con Ana Teresa Aranda e incluso mantenía comunicación con Fernando Manzanilla, desterrado del morenovallismo para el 2014.

También puso los puntos sobre las íes cuando el niño muerto en Chalchihuapan. Mantuvo una posición crítica hasta que sentó a Dante Delgado con Moreno Valle en la Ciudad de México. Ahí nuevamente se alió al gobernador. En la intentona para expropiar los terrenos aledaños a la pirámide de Cholula se hizo a un lado y evitó meterse en conflictos como sí lo hizo su homólogo Leo Paisano.

Para finales del 2015, José Juan nuevamente estaba del lado del morenovallismo. En todo el 2016 se olvidaron los golpes y las críticas. José Juan ya había arreglado sus diferencias con Moreno Valle y anunció que no presentaría candidato a la gubernatura, dejando sin partido a Ana Teresa Aranda, pues una de sus opciones era Movimiento Ciudadano.

En el 2016, un edificio restaurado del centro histórico fue inaugurado por el secretario de Gobernación, Diódoro Carrasco, quien fungió como bisagra para unir al morenovallismo con J.J.

José Juan Espinosa jugó un papel importante al criticar y perseguir a la enemiga del gobernador Roxana Luna, pues la evidenció como una empresaria que es dueña de un edificio de condominios allá en San Pedro Cholula.

José Juan cumplió con sus acuerdos.

La semana pasada nos enteramos su renuncia a Movimiento Ciudadano y su incorporación a Morena. Sus nexos con Ricardo Monreal dieron frutos y ahora es el primer precandidato no oficial que tiene el partido de AMLO en Puebla.

Gabriel Biestro, su dirigente estatal, al principio se le fue en contra. Al final, pues así se le vio, se hincó ante José Juan, en una entrevista transmitida en el programa Juego de Troles. El diputado federal Rodrigo Abdala también fue visceral al respecto, pero al final guardó silencio.  

No lo duden, así como van las cosas José Juan se convertirá en el dueño de ese partido en Puebla además de ser el candidato a la gubernatura de Puebla en el 2018.

Si es tan perverso como parece. Negociará con Dios y con el diablo para obtener lo que sea y a como dé lugar.

La pregunta es ¿actualmente cómo está su relación con el morenovallismo ahora que se unió a Morena?

¿Será un infiltrado?

¿Solo fue un berrinche porque ya no quisieron cumplir peticiones y como ya no hay campaña, pues…?

 

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