Wednesday, 21 de November de 2018
Domingo, 11 Enero 2015 11:49

Ejidatarios de Morelos advierten: no habrá un solo litro de su agua para trasnacionales

Ejidatarios de Morelos afirman que no negociarán un solo litro de agua para que sea utilizado por termoeléctricas trasnacionales.

Por : David Martínez Huerta / SinEmbargo

Más de 6 mil 200 ejidatarios de Morelos empezaron el año con la premisa de continuar la lucha que ha durado ya dos años y medio para defender la tierra y el agua, ante los grandes intereses económicos que han permitido a las trasnacionales españolas Abengoa y Elecnor construir dos termoeléctricas en el municipio de Huexca, lo que podría acabará con toda el agua que se utiliza para riego y para el consumo humano.

Los campesinos también declararon sin efecto en sus tierras los postulados de la Reforma Energética del Presidente Enrique Peña Nieto por considerar que atentan contra su derecho sobre sus territorios. Asumieron como nulas los cambios a los artículos 25, 27 y 28 constitucionales por atentar contra el ejido, las tierras comunales, la pequeña propiedad y la soberanía nacional y energética.

Para este grupo de morelenses, que producen la comida que llega a la Central de Abastos para el consumo de miles de capitalinos, el afluente del Río Cuautla es todo en su vida, y hoy el agua que riega sus ejidos está amenazada por los cientos de miles de litros de agua que requiere la termoeléctrica para realizar sus actividades diarias.

En entrevista para Sin Embargo, Jorge Zapata González, nieto del general Emiliano Zapata, sostuvo que los más de 6 mil ejidatarios no están dispuestos a negociar un solo litro del líquido vital para que sea utilizado para generar electricidad a través de las sofisticadas máquinas de la empresa trasnacional.

“Los ejidatarios, lo productores, no estamos de acuerdo con esa clase de proyectos. Aunque digan que van a beneficiar al pueblo, todos sabemos que es una vil mentira, porque los únicos que se van a beneficiar son las trasnacionales que vienen a enriquecerse a costillas de los recursos naturales”, explicó.

Como parte de su resistencia, el pasado 24 de noviembre pasado ejidatarios de 26 ejidos de las regiones de Chinameca, Anenecuilco, Zacapalco, San Rafael, San Vicente de Juárez y Apatlaco, detuvieron los trabajos de construcción del acueducto, con el cual se pretende llevar el agua que utilizan para regar sus campos a la nueva termoeléctrica.

La construcción de estas termoeléctricas son parte del proyecto Plan Integral Morelos, del gobierno del perredista Graco Ramírez Garrido Abreu, que ocupará más de 10 mil 500 hectáreas de la región oriente de la entidad, para el cual se requieren 50 millones de litros de agua por segundo.

El Plan Integral Morelos comprende la construcción de dos termoeléctricas de ciclo combinado de 620 megavatios, cada una consume gas natural como energético, para transportarlo se construirá un gasoducto de 150 kilómetros y 30 pulgadas de diámetro que irá desde los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Tlaxcala, así como una línea eléctrica de 20 kilómetros a la subestación de Yautepec, y un acueducto de 10 kilómetros de longitud desde Cuautla.

Por órdenes de un juez federal, parte de la obra que se encuentra suspendida temporalmente en el tramo que rodea el volcán Popocatépetl, debido a que el gobierno federal ni el estatal no han presentado un estudio técnico y serio, sobre los efectos del proyecto ante riesgos volcánicos.

AQUÍ NO APLICA LA REFORMA ENERGÉTICA

Más de 6 mil ejidatarios declararon sin efecto la Reforma Energética por considerar que atenta contra su derecho sobre sus tierras. Foto: Cuartoscuro

En su declaración de Ayala, del 28 de noviembre de 2014, los más de 6 mil ejidatarios declararon sin efecto en sus tierras los postulados de la Reforma Energética del Presidente Enrique Peña Nieto que consideraron atenta contra su derecho sobre sus tierras.

Los campesinos declararon como nulas, en el municipio de Ayala, las reformas realizadas a los artículos 25, 27 y 28 constitucionales por atentar contra el ejido, las tierras comunales, la pequeña propiedad y la soberanía nacional y energética.

La reunión de los ejidatarios se realizó justo en el 103 aniversario de la redacción del Plan de Ayala, proclamación política del ejército del caudillo del sur para restituir la propiedad de la tierra a los campesinos, con el lema “Reforma, Libertad, Justicia y Ley”.

“Con la servidumbre legal se obligará a los propietarios a ‘prestar’ sus tierras a las empresas privadas, cuando exista la sospecha de que hay hidrocarburos en el subsuelo, a cambio de una renta no determinada en la legislación secundaria”, explicó Aroa de la Fuente López, investigadora de Fundar, Centro de Análisis e investigación, durante la discusión de los artículos citados de la Reforma Energética.

Aunque la Reforma Energética eliminó la palabra “expropiación”, figura empleada históricamente para presionar a los propietarios de terrenos a negociar con las empresas, las sustituyó por otras figuras como la “ocupación temporal”.

En caso de que no haya un arreglo entre las partes, la  Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) podrá promover un juicio, por el un juez podría ordenar la “servidumbre legal”, en donde se corre el peligro de que se prácticamente se expropie el terreno con un valor mucho menor al del valúo original.

Los ejidatarios morelenses denunciaron que han recibido amenazas por señalar que las empresas termoeléctricas Abengoa y Elecnor, realizan en México operaciones que están prohibidas en Europa

“Entonces ellos buscan lugares donde los alcahueteen, les consientan esa clase de proyectos y aquí en México se vale de todo, siempre y cuando se traiga dinero”, detalló.

“[Hemos recibido] amenazas de todo tipo: ‘el proyecto va porque va, pésele a quien le pese’ y ‘vamos a va a pasar por encima de quien sea‘”, dijo Jorge Zapata González.

CONSORCIOS CORRUPTOS

Jorge Zapata González, nieto de Emiliano Zapata, dijo que los consorcios españoles “traen todo el dinero del mundo para hacer lo que se les antoje con el consentimiento del gobierno en turno”, pero la última palabra la tiene el pueblo. Foto: Cuartoscuro

El consorcio Abengoa se define a sí misma como una compañía internacional “que aplica soluciones tecnológicas innovadoras para el desarrollo sostenible en los sectores de energía y medioambiente”.

En su presentación en su sitio web, asegura que desde hace más de diez años enfoca su crecimiento en la creación de nuevas tecnologías que contribuyan al desarrollo sostenible: Generando energía a partir de recursos renovables.

Entre sus proyectos enumera la transformación de biomasa en biocombustibles; la creación de infraestructura que evite nuevas inversiones en activos contaminantes; o la producción de agua potable a partir de agua de mar.

Sin embrago, existen diversos reportajes en México y España que señalan que mediante sus filiales Befesa o Cofides realizan trabajos de confinamiento de material toxico en México y otras partes del mundo, mientras que se presenta ante el mundo como una empresa verde y amiga del medioambiente.

La Senadora Iris Vianey Mendoza, del Partido de la Revolución Democrática (PRD) recordó que la empresa Abengoa fue denunciada recientemente en España por un caso de soborno que evidenció una enorme red de corrupción.

Se acusó al ex presidente del Gobierno español José María Aznar de haber pactado con Abengoa una comisión del uno por ciento de concretarse una serie de adjudicaciones en la Libia del fallecido dictador Muamar el Gadafi.

“Tenemos aquí una estela terrible de corrupción además de la tremenda afectación que generaran ambas termoeléctricas y el riesgo que obviamente vemos latente, y obviamente la afectación del agua de estos 26 ejidos”, mencionó la legisladora perredista mediante un comunicado de prensa.

Por su parte, Elecnor asegura tener más de 50 años de continuo crecimiento y presencia en más de 40 países, en los sectores de infraestructuras, energías renovables y nuevas tecnologías.

Elecnor asegura que se ha convertido se ha convertido en promotor y contratista de referencia dentro del sector de las energías renovables, acometiendo proyectos en las áreas de la energía eólica, energía solar fotovoltaica y termoeléctrica y centrales hidroeléctricas.

Enfatiza que está comprometida con el respeto con el entorno y el medio ambiente.

Pero los ejidatarios de Morelos no comparten las autodefiniciones de las empresas españolas.

“Ellos traen todo el dinero del mundo para hacer lo que se les antoje con el consentimiento del gobierno en turno, pero que no olviden que la última palabra la tiene el pueblo”, advirtió Jorge Zapata González, nieto del general Emiliano Zapata.

COMISARIOS EJIDALES VENDIDOS

Campesinos sospechan que funcionarios de CFE, en complicidad con el gobierno de Morelos, negociaron con 17 comisariados ejidales y los acusaron de corruptos. Foto: Cuartoscuro

En el marco del 103 aniversario de la declaración del Plan de Ayala por el general Zapata, los ejidatarios y usuarios del caudal del Río Cuautla desconocieron a alrededor de 17 comisariados ejidales, por la sospecha de que sus voluntades habían sido compradas por funcionarios de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en complicidad con el gobierno de Morelos.

“Declaramos vetados a los comisariados ejidales para hacer cualquier clase de negociación referente a nuestras aguas, declarando nulo cualquier documento que ellos firmen con la empresa termoeléctrica de Huexca, municipio de Yecapixtla, y con la Comisión Federal de Electricidad o con la Comisión Nacional del Agua”, afirmó el nieto del general Zapata.

Así también declararon nulo documentos como la licencia construcción otorgada por parte del presidente municipal de Ciudad Ayala, José Manuel Tablas Pimentel, a las empresas españolas Elecnor y Abengoa, concesionarias de la construcción de la empresa termoeléctrica.

Mismo caso con la licencia concedida a la empresa italiana Bonatti SPA, contratada para la instalación de los ductos con los que pretenden transportar el agua del Río Cuautla.

“La gente del campo es humilde, y la verdad no se necesita de mucho dinero para comprar voluntades, que es lo que ellos hicieron compraron en un principio las firmas de los comisariados y con eso terminaron su termoeléctrica”, dijo Jorge Zapata González.

El principal problema es que ni las empresas extranjeras, ni la Comisión Federal de Electricidad, ni las autoridades municipales o estatales informaron a las comunidades los detalles del proyecto, ni los riesgos de la construcción.

“Desgraciadamente los comisariados corruptos no le pasaron información a los ejidatarios y se quedaron callados. Pero nosotros no sabemos el monto exacto de cuánto les dieron a cada uno, pero sí sabemos que les dieron dinero por abajo del agua para que les firmaran”, lamentó el nieto del héroe revolucionario”, relató Zapata.

SinEmbargo

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