19 de Julio del 2018

Todo empieza por una creencia

Por Fátima Salgado / /

con plena libertad

Pues sí, como ya les había prometido, esta semana hablaremos acerca del cómo es que nosotros mismos nos podemos generar ciertas cosas o eventos en nuestra vida.

Ustedes saben que han sido semanas que más bien parecen una montaña rusa, muchos eventos internacionales, políticos, deportivos, etc. Pero hoy vamos a regresar a hablar más acerca de nosotros mismos, habremos de tratar de hacer una introspección acerca de qué cosas puede que nos estemos generando incluso sin nosotros darnos cuenta, así es, incluso sin darnos cuenta.

Pero la ciencia loca de cómo nos generamos las cosas no tiene que ver con que sea como magia o incluso resultará que algunos de ustedes se muestren incrédulos ante esto. Pues resulta que durante toda nuestra vida, más allá de hablar de ciertas épocas de nuestra niñez que nos forman, nos vamos creando creencias, que van desde “las niñas usan rosa y los niños azul”, hasta “los mexicanos siempre llegamos tarde” o incluso cosas como “esto te pasa por usar esa falda tan corta”, “no puedo hacer esto” o un simple “me dan miedo las alturas”. Y sí, todas estás entre muchísimas otras más, se llaman creencias, que hemos ido aprendiendo y dada nuestras experiencias hemos ido desarrollando a lo largo de nuestra vida.

Ahora, juntemos las creencias con algo que se llama ley de atracción, la cual significa que las personas consciente o inconscientemente vamos creando nuestra propia realidad a partir de las ya mencionadas. Y la realidad es que no muchas personas saben que tienen esa capacidad. Incluso dicen por ahí que todo empieza con una declaración, pero no me iré a temas más ambiguos, sino que trataré de ser clara: “Eres y atraes lo que piensas y que sientes”. Así de simple, no hay más.

Por eso es que en el post anterior mencionaba que dejáramos de pensar en que al país le iría mal por ciertos personajes que ganaron las elecciones, sino que más bien tratáramos cada uno de nosotros en imaginar cosas que pudiesen ser positivas para todos, ya que la consciencia colectiva es una arma muy poderosa que todos los seres humanos deberíamos de desarrollar.

Pero en fin, esta semana hablé con una amiga que causalmente ha indagado que a partir de las creencias que vamos desarrollando desde pequeños, conforme vamos creciendo vamos buscando (ya lo mencioné, de manera consciente o inconsciente) esos mismos patrones o eventos. Y es que habríamos de hacer una introspección muy profunda para entender esto, ya que, por ejemplo, yo le mencionaba que hay casos donde estamos tan conscientes de creencias con las que crecimos que decimos “de grande yo no voy a hacer esto” pero lo terminamos haciendo, ya que la manera en que rechazamos esa creencia es con alguna carga negativa como odio, miedo, tristeza. Y es muy diferente a tener unas creencias, hacerla consciente y trabajarla para poder hacer algo completamente diferente de grande.

Alguna vez escuché un ejemplo que me pareció interesante; resulta que había una niña conflictiva en la escuela donde estudiaba y hablando con un amigo suyo me mencionó que ella había sufrido mucho de pequeña y que por eso con las demás personas ella era igual de conflictiva que como en su casa habían sido con ella, es decir, ella creció con violencia y ella después generó más violencia en su entorno y con su gente, ¿qué difícil, no? Aun así, hablando con más personas que saben del tema, me decían que la manera en que creció esta niña si bien se basó en sus creencias, ella eligió jamás transformarlas, ya que también escuché varios ejemplos de casos donde hubo personas que crecieron con padres que los abandonaron o personas que crecieron con escasos recursos y en vez de ser padres desobligados o hasta elegir no tener hijos, eligieron ser padres responsables del cuidado de sus hijos y tal vez por así decirlo, dar lo que ellos nunca recibieron. Es decir, eligieron trabajar sus creencias.

Por otro lado hay creencias que nos detienen a realizar cosas o eventos en nuestra vida, por ejemplo, yo tenía la creencia de que dadas mis posibilidades económicas e intelectuales, jamás podría estudiar en la escuela que siempre habían querido, ya que decía “es muy cara”, “son muy exigentes”, o un simple “no puedo”. Pues ahí es cuando debe entrar nuestro poder de introspección y preguntarnos que es lo que verdaderamente elegimos tener, y precisamente eso hice. Yo no sabía cómo pero si sabía el qué, yo sabía que mi meta era estudiar ahí y rompí esas creencias que me detenían, para poderlo atraer.

Vuelvo al asunto de casi todos mis posts, suena fácil, pero ustedes dirán que no es así de sencillo, sin embargo esa también es una creencia, ya que yo tengo una que me gusta mucho: “Todo es posible en la medida en que yo lo crea”. No diré que no costará trabajo soltar algunas creencias o simplemente hacernos conscientes, ya que esto es un trabajo de introspección y hay personas que no amamos auto cuestionarnos y analizarnos. ¡Pero de que se puede, se puede!

Empieza por preguntarte ¿qué creencias he desarrollado en mí que me funcionan y cuáles no me funcionan?, ¿estoy repitiendo patrones conmigo, con mi pareja, con mi familia, con mis amigos?, ¿Para qué me funciona repetir esos patrones? ¿Hay algo que pueda transformar en mí?

Mi creencia es que todo cambia, la gente se transforma, estamos en constante evolución y eso sí, el que no se transforma, no trasciende. ¡Trascendamos todos! ¡Crecer es una experiencia maravillosa!

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