Friday, 24 de November de 2017

Adiós Pedro Infante: la nueva construcción de la masculinidad en el hogar

Por Betzabé Vancini / /

 

Tú, yo y el Ello...

Hoy tuve la suerte de encontrarme en internet un artículo publicado en la página del gobierno federal en el que se habla de la construcción de las nuevas masculinidades. Este texto que menciono se los compartiré más adelante en la liga adjunta. El artículo habla de cómo en México, los hombres se ven obligados por la educación a ser insensibles, a estar obsesionados con el éxito, principalmente económico y sobre todo, a negar su propia vulnerabilidad. La vulnerabilidad en muchos casos, es confundida con lo femenino e incluso, se adjudica erróneamente a la orientación sexual –“es sensible porque es gay”-. Nada más alejado de la realidad.

Me vino a la cabeza con muchísima fuerza el modelo que estableció Pedro Infante tanto en México como en el extranjero. Ese modelo del hombre ideal que dista mucho de la equidad de género: el romántico empedernido que “le roba” besos a las mujeres, que es un conquistador y que prefiere emborracharse antes de admitir que ama o extraña una mujer. Ese macho mexicano ideal que puede llevar serenata y cantar al pie de la ventana tanto como puede moler a golpes –o balazos- a otro hombre en un duelo o darle unas cachetadas a su mujer “cuando se lo merece”.

Me parece muy interesante que sea el propio gobierno quien esté tratando de desmitificar la figura del macho mexicano “pedroinfantesco” en el que todavía, caen muchos de nuestros compatriotas. Pero, ¿cuál es la razón de fondo para que el Gobierno Mexicano esté incursionando –tarde- en temas de género? Sin duda alguna, los altísimos niveles de violencia en contra de las mujeres. La alerta de género declarada en diversos estados del país, encabezados por el Estado de México que está en proceso de elecciones, mismas en las que el tema del género no queda atrás. Le siguen Morelos, Veracruz y Chiapas.

En Puebla, mientras la semana pasada concluyó con cuatro feminicidios más en el estado, no ha habido ninguna declaratoria de género pese a que diversas ONG’s se la solicitaron en su momento al ex gobernador, Rafael Moreno Valle.

Es momento de despedirnos del modelo de Pedro Infante, el incorregible –y encantador- macho mexicano. Es momento de transitar hacia la conformación de familias en las que padre y madre estén comprometidos en la misma medida con la educación de sus hijos, con su desarrollo afectivo, sus juegos y necesidades. Atrás debe quedar el papá que no dice nunca “te quiero” porque no aprendió a decirlo y que la única forma que conoció para corregir una mala conducta fueron los insultos y los golpes. Los hijos de hombres no violentos y más afectivos son más propensos a ser exitosos y a formar relaciones interpersonales sanas basadas en el respeto y el cuidado mutuo. Esto, insisto, no tiene que ver en lo absoluto con la orientación sexual, pues ser considerado con tu pareja y participar en la educación de tus hijos en nada afecta tu hombría o tu masculinidad. Ojo, no pedimos hombres que laven los platos o que se “sometan al yugo” de sus mujeres. Pedimos que haya hogares libres de violencia en los que un niño pueda crecer y sentir la misma cercanía con su padre que con su madre. Después de todo, ¿este modelo rígido de masculinidad en el que no se te permite llorar o mostrar tus emociones te dará la misma satisfacción que ver a tu hijo/a dar sus primeros pasos o decirte que te ama? Definitivamente no lo creo.

Aquí la liga del artículo del Gobierno Federal: http://www.gob.mx/mujeressinviolencia/articulos/nuevas-masculinidades-reconstruyendo-la-hombria

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