Tuesday, 25 de July de 2017

Yo que voy con mis hijos para todos lados

Por Mafer G. Garnica / /

mafer interior

El otro día quería ir a despuntarme el cabello y que le dieran forma de algo, porque las últimas dos veces en verdad fue un fracaso total, no culpo 100 por ciento a la persona que me lo cortó, quizá mi error fue no poner toda mi atención a cómo lo estaba haciendo.

Y es que yo, como seguramente muchas de ustedes van para todos lados con sus hijos y no tienen para pagar o no quieren tener “nanas”, pues yo voy con los míos o de plano no voy a ningún lado.

¿Buscar unos zapatos? me meto a internet busco unos que me gusten, hago screenshot (captura de pantalla), y voy a donde tenga que comprarlos, es más, no me los pruebo, ya sé mi número, pago y nos vamos (jajaja) o si no de plano compro por internet y lo mismo con la ropa.

La hora de la comida desde que son bebés es todo un espectáculo, cuando crees haberlo dormido, le diste leche, le cambiaste el pañal, lo tapas y lo acuestas, estás dispuesta a dar tu primer bocado, un llanto a lo lejos hace casi entero te lo pases, salgas corriendo y bueno, comes con él en tus brazos o esperas a que se duerma.

Ir al baño es como estar en una película de suspenso donde tienes que huir sigilosamente, de tu victimario o tus victimarios. El tiempo pasa lentamente, pero tus ganas de ir aumentan, si logras llegar con bien, se les activa algo ¡No me pregunten qué! comienzan a tocar a la puerta del baño o se comienzan a pelar. Medio acabas, pones un pie fuera, de inmediato se calman.

¿Recuerdan cuando nos decían “cuando seas madre no volverás a dormir igual? pues a eso deberían agregarle, comer, dormir, ir de compras, asearse y un largo etcétera.

Sí, acabamos cansadas y dejamos de hacer muchas cosas que nos gustaban, o dejamos de salir como antes, pero no creo que haya alguna que prefiera eso a estar con sus hijos.

Y si vamos a algún lugar es llevando a los hijos como el tambor, por delante.

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