Sábado, 29 de Abril de 2017

El Ultimátum a Antorcha

Por Edmundo Velázquez / /

Cuenta hasta diez

“No es miedo, es precaución…”.

¿O cómo dice el dicho?

Quién sabe. Pero por ahí va lo que siente Soraya Córdova Morán desde su última plática con el Secretario de Gobernación Municipal, Juan Carlos Morales Páez.

En el mes de diciembre los ambulantes de Antorcha Campesina fueron chamaqueados.

Tanto tiempo de marquesa y sin saber mover el abanico, dirían en mi pueblo.

Primero Gobernación Municipal abarrotó el andador comercial 5 de Mayo de ambulantes.

Con esto provocó la furia de los miembros de Antorcha Campesina, que se creían dueños de ciertas zonas en el Centro Histórico.

“Se estaban metiendo en sus espacios”, decían ellos.

Lo que no sabían es que para cuando los líderes reclamaran, el Ayuntamiento de Puebla tenía una de las típicas armas, un tratamiento especial que  han utilizado bien con otras organizaciones sociales.

Pero, ingenua y soberbia, Soraya Córdova marcó una vez a Gobernación.

Iba a mentar madres contra Morales Páez… ¿Quién se creía ese burócrata como para molestar a sus muchachos en el Centro Histérico?

Chin. No le respondieron.

Marcó dos veces.

Tampoco le hicieron caso.

A la tercera prefirió no llamar. Y usó alguna de las camionetas de lujo que tiene estacionadas afuera de la sede del Movimiento Antorchista en la 5 Poniente. Se acercó unas cuadras hasta la oficina de Juan Carlos Morales Páez.

El mensaje fue el doble de rudo desde el escritorio de la secretaría: El secretario de Gobernación Municipal no la iba a atender.

Vaya que hiciera cita, que tomara un ticket y esperara su turno.

La líder estatal de Antorcha Campesina montó en cólera.

¿Cómo iban a tratar así a la mismísima doctora Soraya Córdova?

A la de mil intentos Juan Carlos Morales Páez la recibió en su despacho.

El diálogo fue más o menos así:

–Oiga se rompieron los acuerdos y a mi gente le están mandando ambulantes de otras organizaciones para los espacios

–¿Ah sí?–dijo el secretario casi limándose las uñas.

–Es que con Rafael ya hay acuerdos

–Pues yo no trabajo con él…

–¿Quiere que haya sangre? Nos partimos la madre

–Pues hazle como quieras… Además tú ya tienes tu orden de aprehensión… Tú y otros dos.

Pálida, la doctora Soraya salió de Gobernación.

Dos semanas después de la plática,  al cubículo de la regidora antorchista en el Ayuntamiento de Puebla, Rosario Sánchez, llegó una notificación desde la Fiscalía General del Estado.

Las pálidas entonces fueron dos. Soraya y Rosario.

Aún hay más, dijera Raúl Velasco.

El tercer espantado podría caer en los próximos días.

Si no es que ya fue notificado.

Y ese es Francisco Machorro, el líder de los ambulantes de Antorcha Campesina en el Centro Histórico.

El Movimiento Antorchista tiene tres órdenes de aprehensión listas para efectuarse en el momento en que se pongan radicales.

Y santo remedio. Antorcha le bajó de huevos al pan porque ya le estaba saliendo amarillo.  

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