Lunes, 27 de Marzo de 2017

Besos con sabor a mantecada

Por Yonadab Cabrera / /

Las historias aquí contadas pueden o no ser reales.

Los nombres de los personajes han sido cambiados para mantener sus identidades a salvo.

Y no causar vergüenzas al protagonista.

Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

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Escena 1 (Sala de prensa del Congreso)

Reportero audaz e intrépido: “Tengo que entrevistar a diputados, líderes de partidos, empresarios, al gobernador y a todo el mundo que se deje para hoy”, dijo esa gran promesa del periodismo con tono nervioso y como siempre desesperado como el conejo contra el reloj.

De pronto se le iluminó el cerebro: “Ya sé, buscaré al diputado federal de ´Morema´, ese cuate simpático que se llama Rodribo Andala, él siempre tiene cosas interesantes que decir”.

***

Escena 2 (Teléfono de la sala de prensa del Congreso)

Rin, riin, riiiiiin (onomatopeya de teléfono)

Rodribo Andala: ¡Bueeeeeno!

Reportero audaz e intrépido: hola diputado qué gusto saludarte, cómo has estado, qué cuentas, cómo ves lo de las bombas atómica.

Rodribo: hola reportero audaz e intrépido qué milagro, hace mucho que no sé de ti. Si, nos quieren echar la culpa de las bombas porque según somos antisistema, pero ya sabes cómo se las gastan solos.

Reportero audaz e intrépido: Si diputado se pasan, ustedes no tienen vela en el entierro, pero así es esto.

Rodribo: Así es mi estimado reportero audaz e intrépido, pero dime en qué puedo ayudarte.

Reportero audaz e intrépido: mira te llamo para ver si te puedo entrevistar sobre el final de sexenio de Rafael Mordero Llanura.

***

Para no hacerles el cuento largo, la entrevista duró varios minutos, dijo que había mucha corrupción, intolerancia, falta de derechos humanos, etc, etc, etc, que si el monorriel, que si el Museo Tablarroco, que si las vías para los triciclos, las sillas voladoras, etc.

Total que transcurrió el tiempo y a la entrevista vía telefónica, se sumaron reporteros y reporteras de diversos medios de comunicación como 24 Días, Ángulo Obtuso, La Jornalera, entre otros y también hicieron sus respectivas preguntas.

Y luego de una media hora de entrevista en la que Rodribo Andala habló desde el robo de perros, los mosquitos de Valsequillo, el saqueadorcito, la gallina de los huevos de oro, la República Amorosa y otros temas, por fin se despidió, todos le dijeron adiós y se alejaron del teléfono, todos excepto el reportero audaz y valiente que le llamó por teléfono.

El teléfono estaba en altavoz: “Adiós Rodribo Andala, gracias por tomarnos la llamada, cuídate mucho, que Dios te bendiga y te lleve con bien, arrópate y haz tu oración”, le dijo el reportero audaz e intrépido.

Rodribo Andala: muchas gracias reportero audaz e intrépido, te mando muchos abrazos.

Reportero audaz y valiente: gracias Rodribo, yo igual te mando abrazos…

El teléfono seguía en altavoz, el reportero audaz e intrépido puso el auricular para colgar, pero no se fijó que continuaba la llamada, es decir que todavía parpadeaba el botón verde y dijo:

“Y también te mando besos de glande”.

Rodribo: ¿Cómo? ¿Qué dijiste?

Reportero audaz e intrépido: aaah que te mando besos muy grandes, es una tradición en mi familia que a las personas que estimas les mandes besos muy grandes.

Y todos los presentes se rieron del tremendo momento tan bochornoso que pasó.

Moraleja: tengan cuidado con las llamadas, no digan cosas inapropiadas hasta que no hayan colgado bien.

¡Claro, chinguen al guapo!

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