Viernes, 23 de Junio de 2017

Cuando te ganan las ganas

Por Yonadab Cabrera / /

Trataba de no pensar en eso.

Intentaba autoterapearme con lo que siempre dicen: “Todo es psicológico”, “es psicológico”, “maldita sea que es psicológico”.

Pero no funcionaba, poco a poco las ganas iban incrementando, yo seguía pensando en otras cosas para no darle importancia.

Aún tenía que pasar a un Oxxo, hacer una recarga de saldo Telcel, llamar a mis entrevistadas para después disponer de todo el tiempo del mundo para mis necesidades más íntimas.

Escuchaba Paulina Rubio en la nueva estación de radio Pasión. Hago un paréntesis para agradecer a mi amiga Coral Cañedo que aunque no me conoce, creo que le caería bien y la amo por haber puesto Pasión, no dejo de escuchar tan buena estación y gracias a Yayito por recomendármela.

Cantaba “Mío” mientras buscaba la calle Guillermo Prieto entre el boulevard Valsequillo y las Torres.

Me di la vuelta en la prolongación de la 16 sur, encontré un Oxxo y justo cuando bajé del Suertudo sentí que algo me apretaba en mi interior y muchas cosquillas por toda la pelvis, nuevamente no le di importancia.

Entré a la tienda, esperé 5 turnos para pasar y cada vez eran más la presión y las cosquillas, empecé a jugar con mi pie izquierdo, es un tip nervioso, de impaciencia y que me ayuda a distraerme.

Empecé a poner nerviosa a la cajera que no dejaba de verme con cara de susto, yo creo que pensó que la iba a asaltar y que era mi primera vez.

Cada vez movía más mi pie, sin darme cuenta empecé a bailar, y muy desesperado dije “Me das 50 pesos de saldo Telcel”.

Pobre muchacha la puse a correr, pues le dicté mi número, le pagué y esperé mi ticket con gran impaciencia, al mismo tiempo sólo pasaba por mi mente espérate, aguántate, es psicológico. Tienes que llegar con tus entrevistadas, estás en medio de la nada.

Salí corriendo del Oxxo, me apuré a subir al carro y llamé.

Rin, riin, riiiiiiin, riiiiiiiiiiin (onomatopeya de teléfono)

—Bueno…

—Hola buenas noches, habla Yonadab Cabrera, ¿Hablo con Jessica Pascual?

—Sí ella ha…

—Mira, estoy en la prolongación de la 16 sur, no encuentro tu calle, me podrías ubicar por favor.

—Clar…

—¿Para dónde voy?

Pobre chica no la dejaba terminar, quería que me diera rápido su dirección y salir corriendo para allá y aunque me cayó muy bien, siento que era como los osos perezosos en Zootopia —Hoooooooooola, cóoooooomo estáaaaaaaas— algo así.

—Espera, te paso a Marce porque ella sabe dar mejor la información.

—Ok.

****

—Hola, buenas noches soy Mar…

—Hola, qué tal, ¿Cómo llego a tu local, estoy en la 16 sur?

—Estás lejos, tienes que agarrar Valsequillo, meterte en la calle donde está Prissa, es una calle de terrace…

—Ok, gracias ahorita las veo.

Y le colgué.

Me acordé que había una gasolinera justo a la vuelta, sobre el boulevard de las Torres, salí echo un rayo para allá. Parecía papalord conduciendo mi Ferrari, di la vuelta, me valieron madre los coches que venían hacia mí, me estacioné.

—Señor me urge pasar a su baño, rápido, ráaaapido, ráaaaaaapido, ahorita le pago.

El señor otro oso perezoso, caminó paso a pasito, pasito a pasito.

—Corra señor que me hago.

Y apenas abrió la puerta del baño, corrí al wc, me bajé el pantalón y salió toda el agua de riñón que acumulé por horas y minutos.

Estuve a nada de hacerme en el pantalón y todo por aguantarme.

Moraleja: no se aguanten, no saben en qué momento los puede traicionar la vejiga.

¡Claro!, chinguen a la vejiga.

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