Sábado, 21 de Enero de 2017

Fábulas aristeguianas: el Burro que no sabía Gobernar ni Citar

Por Selene Rios Andraca / /

Uf.

El semestre pasado, reprobé a más del 50 por ciento de mis alumnos por haber plagiado un renglón o más en su trabajo bimestral sobre Jorge Luis Borges. Mis alumnos no entendían la gravedad de apropiarse de las ideas, las palabras o el esfuerzo de otros por mucho que me esmeré en ponerles un cero. Todos me acusaron de intensa y tuve que defender mi decisión con base en el reglamento de la institución. Mis chicos tienen 18 años y quizá, aprendieron a la mala que robar una palabra, una frase, una opinión o una idea era sancionado, al menos académicamente.

Me desperté, como muchos de ustedes, con el video de Carmen Aristegui sobre la revelación que haría por la noche en torno al presidente que apostó por una reforma educativa para evaluar a los maestros de "manera punitiva". Ahí comenzó esta fábula aristeguiana. Como muchos, supuse que se trataba del plagio de su tesis, quizá por eso cuando escuché el reportaje, me decepcioné.

El alarmante anuncio de Aristegui hizo volar mi cabeza. Pensé que el presidente se había aventado la trastada de robarse una tesis en España, Argentina, qué sé yo y que se había tomado la molestia de cambiarle nomás el nombre, el muy re condenado (caso de la vida real).

O peor aún que el muy roba-tesis se había chingado alguna tesis en una universidad patito y nomás le había sacado copias (caso de la vida real).

Que el muy roba-párrafos se había agandallado la tesis de su mejor amigo y se lo había madrugado (también caso real).

Y aun con esos escenarios en la cabeza, refuto a Carmencita por condenar la reforma educativa. ¿Si el Presidente que tenemos es un ignorante o un roba tesis, debemos condenar a los mexicanos a seguir recibiendo educación de bajo nivel por el podrido sistema del Sindicato de controlar plazas?

Esperé ansiosa toda la tarde. Me mordí dos uñas y en algún momento, se me aflojó la pancita.

El reloj marcó las 10 de la noche.

El escándalo llegó.

Pero el derrumbe presidencial, no.

De acuerdo a la investigación del equipo de Carmen Aristegui, le presidente Enrique Peña plagió el 29 por ciento de su tesis para titularse como abogado (197 párrafos de 687).

Uf.

Hay mil lecturas del tema:

La nota es que Peña Nieto carece de las habilidades intelectuales para usar APA, MLA o similares.

La nota es que Peña Nieto no conocía las comillas (y que aún hoy son un misterio en su vida).

La nota es que cuando Peña Nieto hizo su tesis no existía la Wikipedia.

La nota es que La Universidad Panamericana graduó a alguien como Peña Nieto.

La nota es que Peña Nieto leyó a más de 10 autores, siquiera para robarles algunos párrafos.

No me queda claro si el presidente plagió por ignorancia, por incapacidad intelectual, por hueva o por gandalla (Ninguna es atenuante para el delito académico), de cualquier modo, hoy sabemos que EPN no se merece el título de abogacía.... ¿Y? 

Con título o sin él, Peña sigue siendo el mismo presidente que tiene a México, incendiado por muertes, por corrupción, por sus inmuebles sospechosos...

El conflicto que tengo sobre el reportaje y por el que me gané algunas mentadas de madre en las redes sociales, es que más allá de ver a un roba-párrafos no veo el escándalo más que para la Universidad Panamericana por no tomar con seriedad a quién titulan.

Uno de los problemas sustanciales del reportaje es que no se especifica què plaglió el presidente, además de la biografía de Álvaro Obregón. ¿Plagió el análisis de alguien más y lo presentó como propio? ¿Robó las ideas de alguien más para presentarlas como las conclusiones fundamentales de su propia tesis? O simplemente robó párrafos de relleno para su documento académico. Eso es trascendente para conocer el nivel de plagio en discusión, porque no se puede hablar de plagio con ligereza, hay distintos tipos y en distintos niveles. El reportaje no ahondó en esa parte trascendental para discutir, desde una perspectiva académica, el asunto. Tampoco me queda claro si el contenido de la tesis per sé es digno de una tesis de licenciatura o no. Al reportaje de Aristegui le faltó fondo. 

 

 

No me puedo rasgar las vestiduras en este tema. Hay mil cosas que me preocupan más de la incompetencia de Peña Nieto que su tesis de licenciatura.

Me preocupa que Carmen Aristegui condene la reforma educativa (con todos sus asegunes), cuando uno de sus objetivos es mejorar la educación pública a través de la evaluación docente nada más porque ella considera que el Presidente no tiene calidad moral.

(En ese caso tampoco la tiene para la Fiscalía Anticorrupción)

La calidad de la educación pública no puede depender del presidente o de su tesis. Lo primero es importante, lo segundo es circunstancial.

La Universidad Panamericana deberá reaccionar al reportaje y quizá, reconsiderar el título del presidente mexicano, mientras él pretexte que cuando hizo la tesis estaba muy chavo y que cometió un montón de "errores de estilo".

Por lo pronto, podremos seguir con nuestras vidas, Peña Nieto es el mismo gobernante inepto que teníamos antes de saber que el pobre no tiene ni la menor idea de cómo citar correctamente.

Miau.

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